Gallegos y cubanos dan por hecho que la apertura seguirá tras la muerte de Castro

Un hombre recibe un puñetazo en los enfrentamientos ante la Embajada de Cuba en Madrid REUTERS
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Cubanos en Galicia y gallegos en Cuba dan por hecho que el proceso de apertura de la isla seguirá tras el fallecimiento de Fidel Castro, sin que esta circunstancia tenga ninguna influencia en su ritmo. Así lo comentaron tanto el cantante gallego Roi Casal, quien ha pasado varios años grabando entre Cuba y Galicia su disco “Son galego, son cubano”, como el pianista cubano Alejandro Vargas, afincado desde hace siete años en la comunidad.
“Seguirá igual de lento o igual de rápido”, señaló este último, con el argumento de que Castro ya no era el presidente; una percepción con la que concordó Roi Casal. Otro aspecto en el que ambos músicos coincidieron es en la conexión de Cuba con Galicia, hasta el punto de que el nacido en Holguín se siente en esta tierra de una forma “parecida”.
En la isla caribeña, además, se “conservaron” la cultura y la identidad gallegas, en palabras del catoirense.
Estamos, por tanto, “intrínsecamente relacionados”, como prueba que tanto el Himno de Galicia como su bandera son producto de la emigración en La Habana. En cuanto a la figura del expresidente, Roi Casal habló de las “luces y sombras” del padre de la Revolución Cubana, aunque definió al comandante como “un icono” o el autor de “una epopeya” en su país.
Como descendiente de gallegos, aseguró, estaba “al tanto” de lo que él hacía en la isla.
Tanto es así que recibió una copia de su “Amor cubano”, la canción sobre el poema que el escritor gallego Xosé Neira Vilas escribió para su mujer, la cubana Anisia Miranda.
Para Alejandro Vargas, como indicó momentos antes de un concierto en Santiago, su muerte es la de “uno de los hombres más importantes” de unos esfuerzos revolucionarios que “no empiezan ni acaban con él”, sino que se enmarcan en “un país que quiere hacer las cosas a su manera y apostar por su soberanía”. “Me inquieta”, comentó, ver a gente “alegre por la muerte de un dictador”, mientras otros lamentan el fallecimiento de “un revolucionario” que terminó su vida inmerso en “contradicciones”.
Mientras, cientos de personas salieron a las calles de Miami para celebrar la muerte de Fidel Castro. La mayor parte se congregaron en la zona de la Pequeña Habana, donde la Policía de Miami cerró las calles cercanas al Restaurante Versailles, en la Calle Ocho, lugar en el que cientos de personas con cacerolas y tambores gritaban: “Libertad para Cuba”. “Fidel, tirano, llévate a tu hermano”, en referencia al actual presidente cubano, Raúl Castro, fue una de las consignas más repetidas, al paso de conductores que hacían sonar incesantemente sus bocinas, al ritmo del cantante exiliado Willy Chirino.
“Ojalá mi padre estuviera aquí para poder ver esto”, declaró Abraham Quintero, de 27 años, quien se unió a los festejos en la calle 49 del West y Ludlam Road, en Hialeah. “No creo que nada vaya a cambiar de la noche a la mañana”, añadió Víctor Pérez Abreu, de 21 años. “Pero hay un componente muy emotivo en todo esto”, manifestó.
“Me cuesta trabajo creerlo. Hemos salido tantas otras veces y no era cierto, ahora sí lo es. Tengo tantos familiares que no vivieron para ver este día”, afirmó Daniel Martín, otro de los presentes en la manifestación.

Gallegos y cubanos dan por hecho que la apertura seguirá tras la muerte de Castro