La Policía Local extrema el control de velocidad en las vías urbanas

La Policía Local estableció el control cerca de la rotonda de Matogrande
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La Policía Local realiza estos días controles de velocidad, y ha escogido para hacerlo las vías urbanas Es decir, en las que se circula a cincuenta kilómetros por hora. Ayer estuvieron durante gran parte de la mañana en la avenida de San Cristóbal, donde descubrieron a varios infractores que superaban el límite de la velocidad. Es algo bastante común en una avenida recta y de varios carriles, y para los conductores fue una sorpresa desagradable encontrar a la Policía Local en la rotonda de Matogrande.

Pisar el freno no les sirvió de nada. Acelerar en una vía limitada a 50 kilómetros por hora puede  salir caro, porque el radar se dispara a los 58 kilómetros por hora (aunque hay un margen de error que la Policía Local toma en cuenta). Muchos salieron de la avenida de San Cristóbal pagando un peaje de 100 euros (o 50 si lo hacen en menos de 20 días).

En los accesos como la carretera de Baños de Arteixo es donde se detectan las infracciones más graves

La avenida de San Cristóbal ha sido el escenario de algunos accidentes espectaculares, sobre todo por la gran cantidad de tráfico que absorbe cada día, dado que es la principal vía de entrada al polígono de A Grela.

Sin embargo, es en otros puntos de la ciudad donde más se tiende a apretar el acelerador: las grandes avenidas que dan acceso  a la ciudad, como la de Alfonso Molina, la carretera de la Baños de Arteixo o la Tercera Ronda, donde recientemente tuvo lugar una salida de vía de madrugada en la que dos jóvenes destrozaron su coche y salieron heridos, aunque de carácter leve.

No es extraño que se lleguen a descubrir casos de conductores que circulan a 132 kilómetros por hora por la Tercera Ronda, o 145 en la carretera de Baños de Arteixo, pero no son esos puntos los que preocupan a los agentes municipales.

Más peligrosas

En lo que refiere a seguridad vial, resulta potencialmente más peligroso circular con exceso de velocidad en el Paseo Marítimo o por la ronda de Outeiro, porque se tratan de lugares mucho más poblados, con pasos de cebra que los atraviesan, donde es mucho más probable atropellar a un peatón y causarle heridas graves, o mortales. De hecho, la ronda de Outeiro es una de las vías de más siniestralidad de la ciudad, aunque este hecho hay que achacarlo sobre todo so su longitud, más que a cualquier otra razón.

Estas calles se vuelven particularmente peligrosas de noche, no solo porque la visibilidad se reduce, sino también porque la falta de tráfico permite pisar el acelerador. Pero ayer le tocó a la avenida de San Cristóbal, una vía sin pasos de cebra, a media mañana, y tampoco fue difícil encontrar infractores.

Por otro lado, esta semana están realizando también controles de cinturones y de otras medidas de seguridad, combinándolas como los de velocidad. Pero en este caso, el de los cinturones, se puede decir que los conductores que circulan sin él puesto son la excepción. Una batalla que por ahora parece ganada.

La Policía Local extrema el control de velocidad en las vías urbanas