May reconoce que se avecinan “duras conversaciones” por el Brexit

La primera ministra participó en el programa de la BBC Marr Show en Londres | reutes
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La primera ministra británica, Theresa May, reconoció ayer que la dura postura adoptada ayer por los líderes de la Unión Europea sobre las líneas rojas del acuerdo “de divorcio con el Reino Unido demuestra que se avecinan “duras conversaciones”.

La cumbre de Bruselas acabó con el apoyo unánime de los miembros de la UE sobre los límites a negociar con Londres, concretadas en un acuerdo de principios que tardó solo media hora firmarse. Sobre todo, se manda a Londres el mensaje claro de que tendrá que sudar para conseguir acceso a los mercados europeos.

“Creo que ha quedado demostrado, no solo en esta reunión sino en recientes comentarios de líderes europeos, que va a haber momentos bastante duros en estas conversaciones”, declaró ayer May, quien aseguró de todas formas que se encuentra dispuesta a abandonar las conversaciones en el momento en las exigencias de Bruselas resulten inaceptables.

“Es mejor no tener acuerdo que un mal acuerdo, como he dicho otras tantas veces”, declaró May en comentarios al programa de Andrew Marr, en la cadena británica BBC. “Me parece a mí, sin embargo, que hay buena voluntad por ambas partes”, remachó.

Niega una “realidad paralela”
También negó que habite en una “realidad paralela” o una “galaxia diferente”, como supuestamente opinan los dirigentes de la UE, según una noticia publicada hoy por “The Sunday Times”.


En su resumen de la cumbre europea del sábado, cuando los Veintisiete ratificaron sus prioridades negociadoras, el periódico recoge el asombro de los asistentes por las demandas planteadas por la líder “tory” cuando el miércoles recibió en Londres al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y al primer negociador del “brexit”, Michel Barnier. Según el relato del diario, May pidió entonces “un esquema detallado” del futuro acuerdo comercial bilateral antes de que el Reino Unido se comprometa a pagar la factura correspondiente a su retirada del bloque y también hubo desacuerdos en cuanto a cómo reconocer los derechos de los comunitarios.

Además, May desveló que la religión es una parte importante de su vida y confesó que reza de “varias maneras” al ejercer su labor. El Partido Conservador británico que dirige May se situa a once puntos del Partido Laborista en intención de voto.

May reconoce que se avecinan “duras conversaciones” por el Brexit