Galicia comienza la vacunación con la residencia Porta do Camiño de Santiago

Varios agentes participan en un simulacro de llegada de la vacuna | xoán rey (efe)
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Un interno de la residencia Porta do Camiño, en Santiago, será la primera persona que recibirá la vacuna contra el Covid-19 en Galicia. El Servizo Galego de Saúde (Sergas) comienza la campaña con unas 500 dosis que, al cierre de esta edición estaban siendo transportadas desde Guadalajara.

El Sergas organizó ayer un simulacro en la misma residencia de mayores para preparar el reparto y la administración de las vacunas de hoy. Esta simulación comenzó con una falsa recepción de las dosis en el almacén para después trasladarlas al centro Porta do Camiño.

 

Dispositivo de control

Durante el simulacro se comprobó el funcionamiento del dispositivo de control de la temperatura de las dosis y se replicó el proceso de preparación para su inoculación a los ancianos, que serán citados en intervalos de cinco minutos en una sala habilitada.

El Ministerio de Sanidad ya ha ratificado al Servizo Galego de Saúde (Sergas) el envío inicial de las primeras 500 de Pfizer-BioNTech, después de que este sábado llegasen al almacén de Guadalajara donde permanecen hasta su distribución a toda España.

La Delegación del Gobierno en Galicia coordina el dispositivo para la llegada de las vacunas, que estaba previsto que salieran ayer por la noche desde Guadalajara escoltadas por la Guardia Civil con el apoyo de la Policía Nacional. Este último cuerpo las custodiará hasta su entrega a la Xunta.

 

Segunda remesa

La segunda remesa, con un total de 18.000 vacunas, llegará mañana y está previsto que se administren desde el martes en residencias de las siete áreas sanitarias gallegas de manera simultánea. Para su llegada y distribución por toda la comunidad, se establecerá otro dispositivo entre la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Autonómica.

Las vacunas que reciba Galicia serán almacenadas a una temperatura de entre -80 y -60 grados en un único ultracongelador en Santiago, donde permanecerán controladas con grupo electrógeno propio y seguimiento continuo de temperatura. A esta temperatura y sin luz pueden conservarse un máximo de seis meses.

Desde este punto, diariamente, serán trasladadas en un furgón adaptado las dosis que vayan a utilizarse, en una primera fase en las residencias de ancianos, de las que se hará una programación diaria. Las vacunas irán en una caja isotérmica que las mantendrá a entre 2 y 8 grados de temperatura, con lo que tardarán unas tres horas en descongelarse.

Con este procedimiento y a esta temperatura, según explicaron los expertos, las vacunas pueden conservarse hasta un máximo de cinco días sin reconstituir y seis horas sin degradarse una vez reconstituidas.

A su llegada a cada centro residencial, el equipo de enfermeras que se encargará de su administración controlará su correcta recepción, así como que el medidor electrónico de temperatura indica que permanecieron siempre a entre dos y ocho grados. Se estima que el tiempo de transporte no supere las tres horas.

Para aquellas vacunas que, por alguna circunstancia  no puedan administrarse y registrarse, la Xunta estableció una logística inversa que recogerá cada jornada las dosis sobrantes.

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