El Barcelona sueña con la Copa tras el descalabro frente al Granada

GRA284 GRANADA, 12/04/2014.- El jugador argentino del FC Barcelona, Lionel Messi,iz., nu puede superar a Reciod,d., del Granada, durante el partido de Liga en Primera División que disputan en el estadio Nuevo Los Cármenes, en Granada. EFE/Mi
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El Barcelona se ha estrellado de tal manera en cuatro días de competición, que de no variar considerablemente el panorama sólo le va a quedar la Copa del Rey como consuelo menor, después de que hace justamente cinco días tuviese a su alcance todos los torneos en que participaba.
El último episodio tenebroso lo vivió el sábado, otra vez contra un equipo en apuros como el Granada (1-0), igual que hace semanas contra el colista (Valladolid, 1-0), que con un solitario gol desmontó los pocos argumentos con los que se presentó el Barcelona en Andalucía para recobrar el ánimo, tras el varapalo de la Liga de Campeones y continuar en la cresta de la ola en la Liga.
Así, eliminado ya de la Liga de Campeones, tras caer contra el Atlético en cuartos, y haber quedado relegado a la tercera posición de la Liga, al conjunto azulgrana ya sólo le queda el milagro en la Liga y un partido abierto y con todas las opciones en la final de la Copa del Rey del miércoles contra el Real Madrid, en el estadio de Mestalla.
De haberse convertido en los últimos años en un torneo menor, ya que el Barça se ha marcado como objetivo de máximos la obtención de la Liga y de la Champions, regresa la Copa a la agenda azulgrana como un mal menor y casi como un bote salvavidas para sacar algo de provecho en esta temporada, que la arrancó con una meritoria Supercopa de España y que en el instante en que debía marcar la diferencia ha quedado relegado a un papel segundón.
Al margen de la escena deportiva, bastante complicada, a la entidad azulgrana también le empiezan a temblar los cimientos institucionales, ya que de no llevarse ningún título y no poder estar luchando hasta la última jornada por la Liga podría generar mucha polémica en el entorno, por ahora apagado, pero susceptible de encenderse en cualquier momento.
Después de la dimisión de Sandro Rosell, que se apeó de la presidencia argumentado asuntos familiares, el Barcelona ha vivido con cierta provisionalidad, a pesar de que el actual presidente, Josep Maria Bartomeu, ha defendido por activa y por pasiva la legitimación que le avala en el cargo, como así certifican los estatutos, y que corroboró la semana pasada recibiendo el apoyo del 70% de los socios que votaron en el referéndum para remodelar el Camp Nou.
No obstante, este punto de provisionalidad del actual mandatario y con un expresidente huido a la carrera, ha generado un sinsabor en el club, donde se respeta la legitimación que establecen los estatutos, siempre que los resultados acompañen.

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