La UE se estanca en la creación de un fondo único para la quiebra de bancos

BRU02 BRUSELAS (BÉLGICA) 10/12/2013.- (i-d) El ministro de Economía y Competitividad español, Luis de Guindos, conversa con la ministra de Finanzas de Portugal, Maria Luis Albuquerque, al inicio de una reunión del Ecofin celebr
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Los países de la Unión Europea avanzaron ayer en las negociaciones para la creación de una autoridad y un fondo único para las quiebras de bancos, pero no lograron cerrar todas las cuestiones pendientes que tratarán de resolver en una reunión extraordinaria.
Aunque el último texto puesto sobre la mesa constituye una buena base para un compromiso, ayer no fue posible cerrar un acuerdo, por lo que los trabajos seguirán entre altos funcionarios para reducir las diferencias y elaborar un texto legal.
Este documento reduce el papel de la Comisión Europea a la hora de tomar la decisión final sobre la resolución o no de un banco en dificultades, de manera que ahora el peso recae sobre el consejo directivo de la autoridad única, en el que tendrán representación los países afectados y que contará con miembros permanentes.
La Comisión solo podrá oponerse a las decisiones tomadas por el consejo directivo de la autoridad, aunque en ese caso el Consejo de la Unión Europea –es decir, los Estados miembros– deberá a su vez dar su visto bueno a esta objeción.
Queda por definir el sistema de votos que existirá dentro del consejo de la autoridad.
Respecto al fondo de resolución único, éste estará dividido en compartimentos nacionales y entrará en funcionamiento en 2016, un año después de lo inicialmente previsto.
En un período transitorio de un máximo de diez años, en el caso de que haya que proceder a liquidar algún banco, se recurrirá a los fondos del compartimento del país o países en el que el mismo está basado, de modo que progresivamente se irá permitiendo el acceso al capital común destinado.
Sin embargo, para recurrir al dinero de los compartimentos de otros países, antes será necesario que el consejo plenario de la autoridad única de resolución –es decir, con la representación de todos los países– conceda su visto bueno.
Por otro lado, Luxemburgo y Austria se volvieron a negar a lo largo de ayer a avanzar hacia el intercambio automático de información fiscal sobre los ahorros bancarios en la Unión Europea hasta que exista un acuerdo con Suiza, Liechtenstein, Mónaco, Andorra y San Marino.
El comisario europeo de Fiscalidad, Algirdas Semeta, consideró en el debate público que sobre todo Suiza y Liechtenstein han avanzado en los últimos meses en este aspecto, por lo que veía posible un acuerdo sobre la revisada directiva sobre la fiscalidad del ahorro.
No obstante, Luxemburgo y Austria consideran que estos pasos no son suficientes para levantar su veto.
El nuevo ministro luxemburgués de Economía, Pierre Gramegna, confirmó el “claro compromiso” del nuevo Gobierno de coalición de avanzar hacia el intercambio automático de información bancaria, pero afirmó que, ante la ausencia de un acuerdo con esos terceros países, no es posible para el Gran Ducado levantar su veto.

La UE se estanca en la creación de un fondo único para la quiebra de bancos