España se declara abierta a escuchar la propuesta franco-alemana sobre el cierre de fronteras

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El ministro español de Interior, Jorge Fernández Díez, se mostró hoy dispuesto a estudiar la petición de Alemania y Francia de permitir que un país de la UE acuerde de manera unilateral el cierre de sus fronteras cuando otro Estado miembro no logre controlar una llegada masiva de inmigrantes.

La petición de París y Berlín, recogida en una carta remitida el 20 de abril a la presidencia danesa de turno de la UE, se tratará hoy a petición de ambos países en un Consejo de ministros de Interior.

"Es un documento de trabajo que merece ser estudiado porque hay una realidad social que está ahí", dijo el ministro a la prensa a su llegada a la reunión.

Fernández Díaz indicó que España está dispuesta a escuchar la propuesta "con interés", pero precisó que se reserva "la última palabra" para conocer concretamente cuál es la posición francesa y alemana.

El ministro consideró "razonable" escuchar la petición de los dos países, a la vista de lo ocurrido el pasado año cuando se produjo un flujo masivo de indocumentados a la UE, a través de Italia, como consecuencia de la llamada "primavera árabe"

El ministro recordó que España ha activado la cláusula Schengen para restablecer el control de las fronteras con Francia, por la celebración en mayo en Barcelona de la cumbre del Banco Central Europeo y en previsión de "la llegada de personas que contribuyeran a provocar incidentes violentos y alterar el orden público".

Sobre a quién debe corresponder la decisión de reintroducir las fronteras, Fernández Díaz subrayó que no se trata de que solo un Estado decida.

"Una cosa es que no se residencie esa decisión en la CE y otra que en algo que afecta tanto a la soberanía del Estado, como es el control de su frontera, el Estado tenga la última palabra, sin perjuicio de que tenga que ser tratado a nivel comunitario", señaló.

Sobre la posibilidad de que España quedara algún día aislada si recibe una avalancha de inmigrantes y se aplican los cambios que pide el eje franco-alemán, el ministro subrayó que "en la UE es un supuesto que no se va a dar".

En ese contexto, subrayó que el cierre de fronteras sería "puntual", ya que respondería a un fenómeno extraordinario y estaría muy limitado en el tiempo.

El pasado septiembre la Comisión presentó un conjunto de medidas sobre la gobernanza en Schengen, que propone limitar a cinco días el cierre temporal de fronteras que pueden decidir los países de la UE y otorga a Bruselas un papel preponderante en esas decisiones.

Francia y Alemania, en cambio, reclaman poder restablecer las fronteras internas hasta un plazo de 30 días cuando un país del sistema Schengen no consiga atajar un flujo masivo de inmigrantes.

Sin ir más lejos, ayer mismo España anunció que suspenderá el Tratado de Schengen y restablecerá temporalmente los controles fronterizos con Francia durante la cumbre del Banco Central Europeo (BCE) del 3 de mayo en Barcelona, ante la previsible afluencia de activistas "antisistema".

Francia y Alemania consideran que la Comisión va más allá de sus competencias al proponer este nuevo sistema de decisión en Schengen, un asunto que incide directamente en la soberanía nacional de los Estados miembros.

España se declara abierta a escuchar la propuesta franco-alemana sobre el cierre de fronteras