
Los incendios forestales que arrasaron decenas de miles de hectáreas en la Comunitat Valenciana siguen sin poder controlarse, aunque después de tres días el viento de poniente dio paso al de levante, lo que se prevé que facilite las labores de control y extinción.
El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, explicó ayer que el viento que llega del mar bajó las temperaturas, que en los pasados días habían alcanzado hasta 38 grados en las zonas afectadas por los incendios originados en Cortes de Pallás y en Andilla.
Aunque el de Cortes de Pallás se inició antes (jueves por la tarde a causa de una negligencia) la noche del sábado el fuego de Andilla avanzó notablemente y a pesar del esfuerzo que se está haciendo lo posible por controlarlo, las circunstancias lo están impidiendo.
labor reforzada
El incendio de Andilla es “el más difícil” de los dos focos activos, según la UME, que está “reforzando” su labor allí para impedir que el fuego entre en el parque natural de la Serra Calderona, porque si lo hace será muy complicada la extinción.
El rey telefoneó ayer al president de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, para interesarse por la evolución de los incendios, así como por los trabajos para su extinción, según informó la Casa del Rey.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, también mantuvo una conversación telefónica con Fabra para transmitirle “todo el apoyo del Gobierno” y expresar su “solidaridad” con las decenas de personas evacuadas.




















