Un equipo irreconocible

Asllani, con dos goles, y Blanco (d), con dos errores graves, dos de las protagonistas del partido en Valdebebas | mariscal
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¿Recuerdas cuando Iris se deslizaba por el césped y barría cualquiera pelota? ¿O cuando María Méndez volaba para llegar a la espalda de una lateral rebasada? ¿O cuando Gaby era la torre de la liga que ganaba cualquier balón aéreo? ¿O cuando Teresa pisaba la pelota, giraba y encontraba una buena solución de pase para dar oxígeno al equipo? Algunas jugadoras se fueron, otras siguen en la plantilla, pero la única realidad es que el Deportivo ha perdido identidad en ataque y en defensa. Es un equipo irreconocible.

Manu Sánchez apostó por primera en la temporada por el 1-4-2-3-1. Para darle forma, Ainoa e Iris fueron la pareja en el doble pivote y Alba Merino actuó de mediapunta. Athenea, que cuando el Depor juega con dos puntas tiende a caer al costado izquierdo, jugó en banda derecha, con Lady Andrade en la izquierda y, ante la ausencia una jornada más de Peke, Helena fue la delantera. 

El plan de partido del Depor fue efectivo un cuarto de hora. El Real Madrid pisó el acelerador y Asllani fue la primera en avisar. La delantera sueca leyó a la perfección un gran pase en profundidad de Olga a la espalda de Bedoya y, en el mano a mano con Sullastres, la portera blanquiazul resultó ganadora.

La siguiente ocasión del equipo madrileño no fue un aviso. En el minuto 21, Jakobsson se deshizo de Patri López y Bedoya, demasiado permisivas en el área, y, tras ganar espacio, conectó un derechazo con el que llevó el esférico a la escuadra. Imposible para Sullastres. 1-0.

Lejos de aflojar, el Real Madrid quiso hacer sangre de un rival herido. Sullastres volvió a ser providencial para evitar el segundo anticipándose a Jessica en un balón a la espalda de sus centrales, pero no pudo hacer nada en el minuto 27, cuando una pérdida de Blanco en el sector izquierdo provocó un contraataque letal. Pase de Marta Cardona para Asllani, que aprovechó el espacio dejado por la central de Costa Rica, y disparo cruzado (2-0) de la sueca ante Bedoya, lenta en la cobertura.

Poco antes del 2-0, el Depor disfrutó de su única ocasión en la primera mitad: una incursión de Helena Torres en el área en la que decidió finalizar con la izquierda con un golpeo picado ante Misa que no encontró portería. Fue precisamente Helena una de las pocas futbolistas del Depor que se salvó en el primer período junto a Ainoa, la mejor del centro del campo, y Sullastres, que estuvo bien por arriba en el balón parado defensivo y que hizo una gran intervención en un mano a mano.

Segundo tiempo
En el inicio de la segunda mitad, el Real Madrid no mantuvo el ritmo de la última media hora del primer tiempo, pero el Deportivo no lo aprovechó para dar un paso al frente y acercarse al área de Misa. Con Cardona y Jakobsson en los extremos, con las incorporaciones de las laterales Robles y Olga y con la pareja de delanteras (Jessica y Asllani), el equipo merengue empujaba una y otra vez al cuadro gallego hacia su portería. 

Con media hora por delante, Manu Sánchez movió el banquillo y realizó una modificación de dibujo. El entrenador coruñés sentó a Iris y a Helena, dio entrada a Lía y Michelle y el 1-4-2-3-1 se convirtió en 1-4-3-3 con Ainoa de pivote, Alba y Lía de interiores y Athenea en punta con Michelle y Lady por fuera. Daba igual el dibujo o que cambiase a las once futbolistas. El equipo no estaba.

El Deportivo fue un equipo gris y sin ideas en ataque porque no salió con la pelota jugada de forma limpia en 90 minutos. El Depor fue un equipo permisivo e indolente en defensa que ni siquiera hizo faltas para cortar las carreras de Jakobsson, que se cansó de ganar la espalda de Patri. El 3-0 fue ejemplo perfecto de la dejadez. El sonrojante intento de anticipación de Blanco fue la gota que colmó el vaso.

Un equipo irreconocible