Crece la preocupación de los comerciantes de Ángel Senra por al parón de las obras

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El Ideal Gallego-2011-05-30-004-3cc25448

r. l. > A Coruña

  Lo que parecía una reforma rápida y sencilla de la calle de Ángel Senra, tal y como lo había prometido el concejal en funciones de Infraestructuras, Esteban Lareo, se ha convertido en un calvario para los que trabajan en la zona. El motivo: el retraso de más de un mes en el inicio de las dos siguientes fases para el cambio de pavimento de la vía peatonal, que, según los plazos iniciales del Ayuntamiento, tendrían que estar listas antes de verano.
“Esta calle está maldita”, confiesa resignado el presidente de la asociación de comerciantes Distrito Mallos, José Salgado, que reconoce que los empresarios que tienen sus negocios en la zona están cada vez “más preocupados”, ya que temen que, de nuevo, este se convierta en otro intento fallido más de reforma de Ángel Senra. Y es que, tal y como recuerda, el último cambio de suelo se llevó a cabo hace sólo un año, aunque el resultado del mismo nunca llegó a convencer ni a vecinos ni a comerciantes.
Por eso, en febrero, el Ayuntamiento decidió levantar de nuevo la única calle peatonal de Os Mallos para poner otro pavimento. Eso sí, esta vez decidió que fuesen los vecinos y los comerciantes los que decidiesen el diseño y los materiales que cubrirían el suelo de Ángel Senra. Además, se comprometió a realizar los trabajos en tres fases diferentes, empezando por el tramo comprendido entre calles de Marqués de Figueroa y Menéndez Pidal, donde colocó una prueba del nuevo firma para que los afectados pudiesen comprobar el acabado del mismo y, si estaban satisfechos con el resultado, dar luz verde al resto de las obras.
Los trabajos en el tramo de prueba finalizaron a mediados de marzo, y residentes y comerciantes le dieron el beneplácito al pavimento. Pese a esto, Salgado asegura que no volvieron a tener más noticias sobre los nuevos plazos marcados para la ejecución de las obras en el resto de las fases.

Elecciones > A finales de marzo, el presidente de los comerciantes de Distrito Os Mallos hacía referencia a la preocupación entre los responsables de los negocios de la zona, en especial los hosteleros, de que la reforma se llevase a cabo en pleno verano. Ahora su nerviosismo no sólo responde al hecho de que no existe un plazo definitivo para la conclusión de los trabajos, sino que el proyecto ha coincidido con el cambio de gobierno en María Pita, por lo que temen que la calle se quede tal y como está en estos momentos: con un suelo a dos colores.
Salgado explica que antes de las elecciones mantuvo una conversación con el alcalde electo, Carlos Negreira, en la que le explicó que el pavimento de prueba que se instaló en uno de los tramos de la calle contaba con el visto bueno de vecinos y comerciantes. “Le recordé que nuestro interés pasa porque se terminen las obras de una vez por todas, y que la calle quede bien”, señaló José Salgado.

Bolardos > A la espera de que tanto el viejo como el nuevo gobierno local les den una solución el menor tiempo posible, los comerciantes de Os Mallos recuerdan que otro de los temas que será necesario tratar una vez finalice la reforma es el de los bolardos. En un principio, el Ayuntamiento se había mostrado reacio a eliminar pivotes de la calle, tal y como pedían los empresarios, al considerarlos necesarios para evitar que los coches invadiesen el espacio reservado para los peatones. Pese a esto dejaban abierta la puerta a la posibilidad de reducir el número de postes en la vía.
Con el fin de recoger las opiniones de todos los sectores, la  asociación Distrito Mallos decidió iniciar una votación en su página web para conocer la opinión de los afectados. Además, como alternativa a los pivotes, los comerciantes apostaban por la instalación de otro tipo de mobiliario urbano que impidiese el estacionamiento de vehículos en la calle, pero que no resultase “tan feo a la vista como el actual”.
Ahora será el gobierno de Negreira el que tendrá que decidir si quita o no los bolardos. En un principio, es posible que la administración local se decante por la supresión de parte de ellos, ya que en su programa electoral Negreira anunció una medida para estudiar la eliminación de pivotes en determinadas calles.


 

Crece la preocupación de los comerciantes de Ángel Senra por al parón de las obras