Miguel Miragaya | “En casi todos los nuevos proyectos hay una base tecnológica, pero echamos de menos la industria”

|

El presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de A Coruña (AJE), Miguel Miragaya, aún cuenta con más dos años por delante para defender al colectivo pero en plena campaña tiene muy claras las demandas para impulsar el funcionamiento de los negocios. Entre ellas, destaca el apoyo a la consolidación.

Con un recorrido intenso en la presidencia de la entidad ¿Cuál es la perspectiva económica? ¿Qué les están transmitiendo los asociados?
Creo que la situación económica es mejor. Lo percibimos también por los asociados... pero sigue siendo muy inestable en el sentido de que quizá es mejor y los negocios que ya estaban en marcha. Han ido creciendo pero sigue siendo muy complicado montar un negocio y que funcione.

Es decir, ¿lo tienen más complicado los nuevos emprendedores?
Sí. Para el resto de las empresas en general es complicado crecer pero se nota una mejoría de la situación. Iniciarse sigue siendo complicado.

En este contexto, ¿el número de asociados ha subido o bajado en los últimos años?
Hemos estado bastante estables con una pequeña caída. Hay bastantes altas porque sigue habiendo gente que emprende y se lanza pero hay bajas por múltiples factores entre los que también está la edad. Nosotros tenemos un alto porcentaje de mayores de 41 años como socios pero sí es cierto que llega un punto en el que ven que su periplo en AJE se acabó porque buscan otras cosas.

¿Conviven todo tipo de empresas dentro del colectivo?
Lo bueno y lo malo que tenemos es que la asociación es multisectorial, hay empresas de todos los sectores y desde autónomos que trabajan solos hasta empresas con varias decenas de trabajadores y que facturan 20 o 30 millones de euros al año. Las constructoras en volumen de facturación aumentan mucho. Además, hay empresas que están creciendo mucho como Pilgrim, que fue la ganadora del Premio Joven Empresario de 2018: es una empresa joven que está teniendo un crecimiento espectacular.

Hablaba de nuevas altas, ¿indican por dónde va el futuro empresarial de la ciudad? ¿En la sede atienden a gente que les pregunta por qué sector apostar?
Normalmente quien viene tiene una idea más o menos formada. Nadie llega diciendo: “Quiero montar una empresa. Dime de qué”. Entiendo que es lo deseable. La tendencia que vemos es que los profesionales se quieren dar de alta en su profesión: hablo de arquitectos, aparejadores, asesores, ingenieros... Ese tipo de profesiones sobre todo de servicios. Y después sí que vemos mucho proyectos de aplicación de la tecnología a múltiples sectores como la compra online, plataformas de compra y, no sé si está de moda, pero hemos visto últimamente tanto nosotros como en foros en los que tenemos presencia un crecimiento de la apuesta por las criptodivisas. Por ahí van las cosas: en casi todos los proyectos hay una base o un componente tecnológico. Nos sigue faltando, que es algo que siempre echamos de menos, el sector industrial.

¿Están preocupados por la desindustrialización comarcal?
Sí porque lógicamente al final la industria es la que crea los puestos de trabajo en mayor número a la vez y los que quizá son más estables. Nos gustaría que se iniciaran más proyectos industriales pero también es cierto que los relacionados con este mundo necesitan una inversión mucho más grande y son más complicados.

La Cámara de Comercio trabaja en un plan para paliar ese problema. Hablaba, por ejemplo, de aprovechar terrenos próximos al Puerto Exterior de Langosteira para crear un nodo empresarial de este tipo. ¿Ustedes ven puntos adecuados para implantar industria? ¿Puede ser Langosteira, los muelles interiores que se van a desafectar...?
Creo que no es tanto un problema de suelo aunque también lo hay porque hay empresas en los polígonos tradicionales que quieren crecer y no pueden porque el terreno es el que es, las parcelas son las que son y los viales de acceso también. Bien estudiada cualquier ubicación puede ser buena pero Coruña está muy estrangulada urbanísticamente. Hay una bolsa de suelo importante en los muelles que se van a desafectar pero habría que ver qué queremos hacer con ellos en un largo espacio de tiempo. Se necesita consenso y quizá, como opinión personal, tampoco es el mejor sitio para hacer algo industrial porque estaría todo muy concentrado y en centro de la ciudad y para salir o crecer en un determinado momento no es lo más fácil.

¿Los asociados padecen de alguna manera los cierres de compañías como Alcoa o Isowat?
No lo hemos percibido pero estamos preocupados porque estas empresas siempre son consumidoras de servicios en la zona. Además, será un problema por el gran número de puestos de trabajo que se destruyen a la vez.

Hacía referencia a los autónomos y últimamente hay quejas de diversos sectores por las cargas que soportan estos trabajadores. ¿Hay demandas para facilitar el funcionamiento de sus negocios?
El de las cuotas es un tema que siempre está ahí, que ganes lo que ganes tengas un gasto fijo es un motivo de queja, sobre todo en las épocas difíciles de los negocios. Te vaya como te vaya te pasan un cargo de por lo menos 280 y la reivindicación es que las cuotas sean proporcionales a los beneficios.

Pero hay cuotas reducidas para los emprendedores...
A nivel personal tampoco creo que sea la solución porque es algo muy temporal. Está bien porque supone una barrera menos pero si no se aplica obligando a la gente a que estudie muy bien su negocio incluso puede ser contraproducente.

¿Por qué?
Si aplicas los precios en base a los gastos de 50 euros y después te viene la cuota de verdad puedes ver que tu negocio no es sostenible y mientras estuviste sacrificándote por un negocio que no es viable seis meses o un año, que es a lo que quieren ampliar la reducción, incluso rompiendo el mercado con precios más bajos que la competencia, que tiene unos gastos mayores. Es una medida efectiva para mitigar las cifras del paro temporalmente pero puede abocar a otros al cierre. Es contraproducente para el emprendedor y para el resto de empresas de su competencia.

¿Echan en falta que se apoye el crecimiento de firmas más consolidadas además de impulsar a aquellas que arrancan?
Sí. Así se lo dijimos a los grupos políticos con los que tuvimos contacto de cara a las elecciones tanto generales como municipales. Cuando se habla de apoyo a las empresas se habla de ayudas al emprendimiento, de la cuota reducida, de la rebaja de algunos impuestos y tasas al inicio de actividad.... Pero no se habla tanto del apoyo a las que ya están un poco más consolidadas. Deberían ayudar a las demás con medidas fiscales y de seguridad social para que la contratación de personal sea más sencilla o menos gravosa, y con eso no me estoy refiriendo a los sueldos netos sino a todo lo que hay a mayores y que el trabajador no ve. Les pedimos que el discurso incluya a las empresas con cierta trayectoria también.

¿Cuentan con una plataforma de contratación propia?
Lo que hacemos es darle difusión a todas las ofertas laborales de nuestros asociados pero no tenemos una bolsa de empleo

¿Cuáles son los planes que centran la actividad de AJE en estos momentos?
Queremos incidir mucho en que los proyectos que salgan al mercado tengan las mayores garantías posibles de supervivencia y no simplemente se inicien por decir que tenemos un emprendedor más en la ciudad o el área. Intentamos asesorar a la gente en una fase inicial, intentamos darle formación muy transversal de lo que son las distintas áreas e la empresa y, cuando está en el mercado, ayudamos a que tenga la mayor visibilidad posible.

Miguel Miragaya | “En casi todos los nuevos proyectos hay una base tecnológica, pero echamos de menos la industria”