Trucos para la Navidad: La mesa se viste de fiesta
La mesa, nos recibe, nos acoge y abraza, es el centro de nuestra casa en Navidad

La Navidad es el momento de reunión, de encuentros, de fiestas, cenas, risas, luces y, sobre todo, de recibir en casa tanto a familia como a amigos. Son épocas muy caseras que disfrutamos la sensación de hogar.
Cuando se acercan estas fechas me encuentro siempre desbordada pensando en cómo decorar toda la casa, de forma que no sea igual o lo menos parecida al año anterior.

Lo primero que debemos pensar es en elegir el color, el rojo es sin duda el color de la Navidad, sin embargo en los últimos tiempos, ha ido dando paso a otras gamas cromáticas, uniéndose y creando bellas composiciones, es decir un mix de colores como el blanco, verde, azul que combinados con el rojo quedan muy bien.
Evidentemente puedes crear gamas cromáticas con dorados, plateados, en sus diferentes versiones, y también apostar por los colores más neutros posibles como el blanco y toda la gama de los crudos que están tan de moda por su versatilidad.

Todo depende de la decoración de tu hogar, lo más importante es crear una continuidad con el resto de tu casa la gran y acertada “armonía”.
Elegidos los adornos, rincones, centros y demás pasaremos a la estrella: nuestra mesa, centro de conversaciones, risas, cariños y manjares. La mesa lo soporta todo, nos recibe y nos abraza.
No solo vamos a vestir la mesa para las cenas más importantes, como la Nochebuena y la de Fin de Año. También tenemos que vestirla para la comida de Navidad y la de Año Nuevo. No podemos olvidarnos de distintas meriendas navideñas o el desayuno de Reyes.
Con esto quiero decir que las decoraciones de la mesa no deben ser las mismas, ni los manteles, ni las vajillas y cristalerías, todas las celebraciones tienen necesidades especiales, hay que cambiar lo que más se pueda para que no sean las mismas vajillas de meriendas ni de desayunos, postres…

Por eso es mejor que la decoración sea lo más camaleónica posible para aprovechar los diferentes centros de mesa y adornos cuanto mejor elegidos sean los podrás repetir y con mínimos cambios. Se trata de conectar estéticamente con la Navidad sin caer en la típica guirnalda, juega con adornos que tengas en casa, copas antiguas, alabastro, la vajilla de tu boda, incluso si no está completa te queda genial mezclar vajillas, cristalerías siempre que haya un hilo conductor que le dé sentido a la mezcla.
Los centros y adornos no pueden faltar: velas y flores, ramas, lazos... Reimagina la Navidad.
- Con aire rústico y cierto sabor a campo son los centros con bandejas de latón decoradas con ciervos, con velas a diferentes alturas y ramas.

- Puro romanticismo, botellas de cristal transparentes y ahumadas que funcionan de candelabros con velas orgánicas o de diferentes formas, rodeadas de vallas, nueces, piñas todo muy natural y nordico.

- Menos es más para amantes de lo sencillo y liviano, un simple jarrón de cristal con un lazo en rojo o verde de terciopelo y con un brote de hojas y flores de la temporada.

- La corona nido que acoge, decoración navideña al uso con el centro lleno de ramas, hojas flores o bayas y velas de diferentes alturas.

- Todo un clásico con candelabros de plata, de diferentes formas, alturas, antiguos, modernos, rescata los de tu abuela ahora son lo más. Velas rojas, verdes, blancas añade lazos de terciopelo según el color del mantel o la decoración de tu hogar.

Para mi una mesa ideal es la cristalería antigua de mi madre, el mantel bordado a mano de mi abuela, servilletas de punto de cruz de mi tía, la vajilla de mi boda, la plata heredada y comprada en mercadillos, los platos del pan reciclados de tazas de porcelana china, la cubertería que compré en un anticuario de Londres, las fuentes que traje de un brocante en Francia...

Es decir la mezcla bien organizada, el cariño puesto en la mesa con nostalgia, abrazando las tendencias y la modernidad pero siempre buscando la calidez del pasado, un clásico renovado con mucho amor para recibir a mis seres queridos y brindar por los que se fueron y por los que se unirán… Así es la vida alrededor de una mesa.























