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Estilo Ideal

Esculturas para llevar: la joyería íntima de Carla Souto

La artista gallega une arte, emoción y sostenibilidad en joyas concebidas como pequeñas esculturas vestibles

La creadora trabaja cada pieza a mano, manteniendo viva la tradición de la joyería artesanal
La creadora trabaja cada pieza a mano, manteniendo viva la tradición de la joyería artesanal
Sofía Colodrón
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Existen dos tipos de joyas: las que adornan y las que cuentan historias. Las de Carla Souto pertenecen a esta segunda categoría: piezas concebidas como pequeñas esculturas que dialogan con quien las porta, que respiran emoción y memoria. Desde su taller en Galicia, esta artista y joyera construye un universo en el que la materia, el gesto y el tiempo se entrelazan para dar forma a joyas que son mucho más que un objeto estético.

La relación de Carla con el arte comenzó desde niña, como una forma natural de expresión. Formada en Bellas Artes y especializada en Escultura, descubrió que la joyería podía convertirse en una extensión de ese mismo lenguaje tridimensional: “Entendí que la joyería podía ser un tipo de escultura vestible que puedes llevar y portar todos los días”, explica.

Tras la pandemia, comenzó a experimentar con nuevas piezas, compartiéndolas en redes sociales. El interés del público creció y, en 2023, decidió dar el paso de fundar su propia firma, Carla Souto Jewelry, consolidando así un proyecto que une la tradición artística con la emoción contemporánea.

El arte como matriz de la joya

Su formación académica marca profundamente su mirada. En sus piezas se percibe el rigor del modelado escultórico y la sensibilidad del análisis formal. “Influye de manera completa: los referentes históricos y artísticos, la manera de analizar y modelar una pieza, la técnica…”, añade.

Cada joya nace como una idea en volumen, un gesto que se transforma en materia. En su proceso, Carla modela directamente en cera, un material que permite conservar la huella manual: “Cada joya está modelada a mano. El gesto queda impreso, como si fuese una escultura modelada en barro”.

Un espacio detenido en el tiempo, donde la materia, el silencio y la forma dialogan antes de convertirse en joya
Un espacio detenido en el tiempo, donde la materia, el silencio y la forma dialogan antes de convertirse en joya
Sofía Colodrón

El alma gallega de una marca contemporánea

Galicia, su tierra natal, impregna su obra. “Galicia es un lugar infinito y misterioso. Muestra pero también te hace pensar”, dice. Esa mezcla de naturaleza y enigma se traduce en formas orgánicas que evocan paisajes y emociones, pero que también esconden algo no evidente, casi secreto.

Esa ambigüedad visual se convierte en una metáfora del alma gallega: belleza contenida, profundidad silenciosa y un vínculo íntimo con lo natural. Carla define su marca como creadora de “joyas con narrativas emocionales”. Para ella, cada pieza guarda una historia, un vínculo que trasciende lo material:

Las joyas tienen un recorrido simbólico que ya conecta emocionalmente con el imaginario colectivo. “Son objetos que acompañan, que guardan una emoción contenida, algo que no se ve a simple vista y que solo el portador conoce”, añade Carla.

Ese enfoque convierte cada creación en una suerte de arte íntimo, una forma de storytelling silencioso que se lleva sobre la piel. Su colección Luna Llena, por ejemplo, está inspirada en la figura de Scheherezade de Las Mil y Una Noches, símbolo del poder del relato como resistencia.

La colaboración artesanal y la ética material

El trabajo de Carla es profundamente artesanal. Cada pieza pasa por un proceso que combina intuición, técnica y tiempo: de los bocetos tridimensionales en cera, al fundido en plata u oro, hasta el acabado final.

“Para mí, el lujo es el tiempo, el tiempo de poder dedicarle toda la atención a la producción de una joya. Implica crear y producir a un ritmo humano”, dice Carla. Ese respeto por los ritmos naturales se traduce en una producción consciente, que demora entre cuatro y seis semanas por pieza.

Carla defiende un profundo respeto por el oficio y por quienes lo hacen posible. “No debería haber distinción entre la idea de artesano y artista”, asegura. Trabaja junto a fundidores, engastadores y otros profesionales locales, manteniendo viva la técnica ancestral de la cera perdida.

Además, su compromiso ético abarca toda la cadena de producción: utiliza metales reciclados y gemas de minería responsable, asegurando condiciones de trabajo justas y un impacto ambiental mínimo. “Si mi marca va a generar más productos, quiero que todas las partes del proceso sean sostenibles”, afirma.

Sus piezas equilibran lo natural y lo moderno, lo eterno y lo cambiante. “Intento que mis creaciones sean atemporales, que puedan ser usadas por futuras generaciones. Lo orgánico aparece de manera natural”, explica. El resultado son esculturas vestibles, obras de arte que acompañan la cotidianidad y que, a través del contacto con la piel, adquieren nueva vida.

La joya nace del instante en que el metal se rinde al fuego y la imaginación toma cuerpo.
La joya nace del instante en que el metal se rinde al fuego y la imaginación toma cuerpo.
Sofía Colodrón

El amor y las múltiples formas de crear vínculo

En su colección Love can take many forms, Carla descubre el amor como materia de diseño. La serie, dedicada a anillos de compromiso y alianzas, ofrece un servicio de alta joyería personalizada que celebra la diversidad de las relaciones.

“El amor puede dibujarse, modelarse, tener luces, sombras y colores”, explica. Cada anillo se convierte en la representación única de una historia compartida.

El compromiso con la sostenibilidad también se extiende al packaging: materiales reciclados, reciclables y coherentes con la narrativa estética de la marca. “El envoltorio es la primera impresión de la joya, por eso debe acompañar su historia”, dice. 

Un futuro hecho a mano

Actualmente, las joyas de Carla Souto pueden adquirirse online o de forma presencial con cita previa en su atelier. Este año, la artista ha apostado por los Pop-Ups -tiendas efímeras en ciudades como A Coruña, París, Madrid y Oporto- que le permiten acercar su trabajo al público y mantener viva la conexión personal con cada cliente.

“El proceso de elegir una joya es íntimo y emocional. Quiero que quien se acerque pueda experimentar la pieza, sentirla, dejar que le hable”, añade.

Cada creación de Carla Souto Jewelry nace del gesto, del tiempo y de la emoción. En ellas conviven el arte y la artesanía, la tradición y la innovación, el pasado y la promesa de nuevas historias por contar. Porque, como dice su autora, “cada joya guarda una emoción contenida… una especie de secreto que solo el portador conoce”.

Detalle de las piezas de Carla Souto Jewelry, trabajadas a mano en metales preciosos y acabados únicos
Detalle de las piezas de Carla Souto Jewelry, trabajadas a mano en metales preciosos y acabados únicos
Sofía Colodrón
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