todos demócratas

El terrorista era primo mío

Me temo, no obstante, que los problemas son algo más graves, y quedan evidenciados por la demagogia, la sal gruesa y las mentiras que algunos derrochan en esta lamentable campaña electoral que ahora toca culminar en Madrid.Y conste, por seguir en lo intrascendente, que mi lejanísimo primo, el pobre, que ni sé ni me importa a quién ha votado alguna vez, se molestó en poner sus verdaderas y correctas señas en el remite de la navajada, para no cargar de horas extras a los investigadores policiales.