inestabilidad

El maremoto político en Ciudadanos agita la política de pactos en el Congreso

"¿A cambio de qué?", se preguntan.Fuentes de ERC señalan a EFE que nunca pactarán una ley con la formación de Inés Arrimadas, y no sólo por el conflicto en Cataluña sino también -apuntan- porque "van en contra de reformas progresistas" como la laboral o como la nueva Ley de Memoria Histórica.En este sentido, vuelven a plantear que las matemáticas no salen porque si los 13 votos de ERC caen a cambio de que se sumen los de Ciudadanos, con los republicanos también se irían previsiblemente los otros 5 diputados de EH Bildu.Fuentes de la formación morada creen que dar "alas" a Ciudadanos no sería una buena estrategia porque, así como el Gobierno de coalición busca el mayor consenso en grandes temas, en el día a día generalmente es el bloque de izquierdas el que pesa.Lo cierto es que el Pleno del Congreso podría afrontar su primera gran votación dentro de un mes y medio con la posible prórroga del estado de alarma -que acaba el 9 de mayo- siempre y cuando el Gobierno decida que debe seguir vigente.MOMENTO DE MEDIR FUERZASY es que el debate podría producirse ya constituido el Gobierno de Cataluña y ERC podría mover ficha y recordar la promesa que le hizo el Ejecutivo de que cuando hubiera Govern se retomaría la Mesa del Diálogo.Rufián ya avisó: le harta que se pospongan las soluciones al conflicto catalán."Si siguen así lo acabarán celebrando en sus casas y no en La Moncloa", advertía esta semana en el Congreso ante el levantamiento de la inmunidad a Carles Puigdemont.Y si a ese hartazgo se suma que el PSOE insiste en que buscará el mayor apoyo posible en todas las votaciones y que podría echar la caña a Ciudadanos, el bloque formado por ERC y EH Bildu podría dejar de apoyar a Sánchez.Sin embargo, los socialistas, que inciden en que no cambiarán la dinámica que llevan en el Congreso de cuantos más apoyos mejor, señalan que "los socios son los socios" y que Cs no suplantará a ninguno.Lo que sí confían es que sea Arrimadas la que cambie la estrategia y gire al centro, apoyando leyes "de Estado" y dejándose de "autovetos".El problema es que el cambio de rumbo no gozaría del visto bueno de ERC o Bildu.A cuenta de esto el PNV ya vislumbra un aumento de las tensiones entre el PSOE y Unidas Podemos y augura que Sánchez no acabará la Legislatura, aunque fuentes del partido insisten a EFE en que su voluntad seguirá siendo contribuir a la estabilidad.También los cuatro diputados del PDeCAT, los dos de Más País y el de Compromís mantienen la filosofía de apoyar las leyes según su contenido y no según su procedencia."Votaremos ley a ley como hacemos siempre", señalan desde PDeCAT, mientras que Compromís incide en que "siempre estará con el qué y no con el quién".A todo esto Vox, en silencio, se frota las manos esperando un nuevo momento electoral y el PP repite que Sánchez "es un espectro sin ética ni moral".