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El año para olvidar del rey emérito: sin asignación, exiliado y en el radar de la Justicia

Esos fondos permanecieron en una cuenta en Suiza hasta que en 2012 Don Juan Carlos transfirió los 65 millones que quedaban a Corina Larssen.Ante estos hechos, el Rey y la Princesa de Asturias procedieron a una declaración ante notario el 12 de abril de 2019 en la que renunciaban a cualquier herencia que pudiera legarles Don Juan Carlos, si bien no fue hasta marzo de 2020 cuando se hizo pública esa decisión.Por otra parte, el 2 de marzo de 2019 Álvaro de Orleans-Borbón, primo lejano de Don Juan Carlos, negaba en una entrevista en "El País" ser el "testaferro" del Rey emérito y aseguraba que los fondos de la Fundación Zagatka, creada en 2003 en Ginebra, eran suyos y que su objetivo era poder ayudar a las familias reales que lo necesitaran.En el comunicado del 15 de marzo de 2020, Zarzuela aclaraba que Don Felipe desconocía "por completo" que fuera beneficiario de la Fundación Zagatka e informaba de que ante notario él y la Princesa Leonor se habían desmarcado por completo de cualquier vínculo que pudiera haber con la Fundación Lucum, de los que en todo caso no tenía conocimiento ni había prestado consentimiento.Además, se incluyó un mensaje de Don Juan Carlos, aclarando que en ningún momento "facilitó información" sobre las dos fundaciones a su hijo y remitiendo al abogado Javier Sánchez-Junco en lo sucesivo para cualquier información relativa a su persona.ExilioA partir de ese momento, la situación se iría complicando cada vez más para Don Juan Carlos.