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Comercio y hostelería

Todo un gesto de urbanidad hacia los empleados y demás gentes que hace uso de esas instalaciones en sus respectivas compras, que alivia al consumidor y le hace más proclive a realizar su acto de adquisición con total garantía hacia su persona y también hacia los demás.Lo curioso es el acto contrario que se observa en la hostelería y no es culpa de los hosteleros, sino de la dejadez de la propia persona que se interna en su interior, unas veces sin mascarilla, por haberla retirado a la entrada y en otras, al quitarla del rostro, una vez en su interior y acomodado, para iniciar su periplo de conversación, consumición o simplemente por capricho, estar sin el complemento de moda actual, la mascarilla.Estos dos ejemplos de actitud entre unos y otros gremios, contrastan y afean la concordia entre quienes respetan en todo momento la convivencia ciudadana en los que portan la mascarilla, por sentido de responsabilidad hacia uno mismo y a los demás, sin olvidarnos que de momento la mascarilla, salva vidas, disminuye la presión a los sanitarios y los hospitales pueden atender al resto de la ciudadanía de los diferentes males que padecen.