El 13% de los trabajadores europeos padecen de agotamiento crónico
El primer síntoma del síndrome de desgaste ocupacional se suma al desapego y la irascibilidad

El 13% de los trabajadores de la Unión Europea dice que se siente física y emocionalmente agotado de forma crónica por su trabajo, el primero de los tres principales síntomas del burnout o síndrome de desgaste ocupacional, a los que se suman la reducción de la eficacia profesional y una actitud de desapego, irascibilidad y cinismo.
El dato está recogido en el último informe sobre riesgos psicosociales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el que no se hacen estimaciones de cuántos trabajadores podrían sufrir el síndrome, algo que la propia organización reconoce que “es difícil de cuantificar de forma consistente”.
Enfermedad laboral
En 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) abrió la puerta a la consideración del burnout como enfermedad laboral en todos los países miembros, al incluirlo en su clasificación internacional de enfermedades (CIE-11) como un padecimiento derivado del trabajo, cuando hasta entonces estaba encuadrado en “problemas relacionados con la dificultad en el control de la vida”.
En España la ley no reconoce como enfermedad profesional este síndrome, que en la práctica se tramita como contingencia común, salvo cuando los tribunales lo reconocieron como accidente laboral, casos puntuales en los que se demostró con claridad la relación directa entre el deterioro de la salud y las condiciones del puesto de trabajo.
Las sentencias judiciales establecen además la responsabilidad de las empresas, al vincular el síndrome con el incumplimiento de la prevención de riesgos en la evaluación de factores psicosociales.
La secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), Esther Lynch, subraya que el burnout es una “emergencia de estrés en el trabajo” y señala como responsables la mala organización del trabajo, la falta de personal, la cultura de disponibilidad permanente y la inseguridad laboral que “están llevando a los trabajadores al límite”.
Cerca del 45% de los trabajadores de la UE está expuesto a riesgos laborales que podrían dañar su salud mental, y que casi uno de cada tres sufre estrés, depresión o ansiedad vinculados al trabajo.
Lynch asegura que encuestas recientes apuntan que cerca del 45% de los trabajadores de la Unión Europea está expuesto a riesgos laborales que podrían dañar su salud mental, y que casi uno de cada tres sufre estrés, depresión o ansiedad vinculados al trabajo.
La CES asegura que los problemas de salud mental relacionados con el trabajo cuestan a la economía europea más de 600.000 millones de euros al año, según cifras de la OCDE.
De esta cantidad, la depresión por sí sola representaría más de 100.000 millones y 350 millones de jornadas laborales perdidas, a lo que se suman unas 6.000 muertes anuales por cardiopatía coronaria y 5.000 relacionadas con depresión en la UE.














