Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
El Ideal Gallego Fundado en 1917

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Salud Ideal

Javier Carrete | “A los problemas dentales solo le damos importancia si son estéticos”

Con una clínica en avenida de Rubine desde hace 15 años, este especialista se declara un "obseso" de la implantología por cómo mejora la vida de las personas

Lucía Crujeiras
12/07/2026 03:54
Javier Carrete, en su clínica en la avenida de Rubine
Javier Carrete, en su clínica en la avenida de Rubine
Germán Barreiros
banner-620x50
0620_bonilla_redideal_251121_veronica.gif
0620_wayalia_redideal_251121_carlos.gif
liceo620
MCDONALDS 620X50

Javier Carrete Omar, padre del famoso coach Diego Carrete, es un nombre propio dentro del mundo de la implantología. Licenciado en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela en 1983, con posterior doctorado en Odontología en Toulouse, cuenta con una dilatada trayectoria centrada en implantes dentales, una rama de la que asegura que se volvió “un fanático”. Desde hace 15 años ejerce en su clínica en la avenida de Rubine, en A Coruña, aunque no fue la primera que tuvo.

¿Por qué se decantó por Medicina en primer lugar?

En aquellos tiempos era así, ahora es Odontología de entrada. Es cierto que en aquel momento me gustaban otras especialidades dentro de la Medicina, como la Traumatología o la Cirugía Plástica. Pero no saqué número suficiente como para hacer el examen del MIR, porque éramos muchos médicos y muy poquitas plazas, no es como ahora. Y yo quería empezar a trabajar ya, había hecho seis años de Medicina y no me podía permitir el lujo de estar sin ingresar. Odontología fue una poco una vía rápida pero luego me encantó, me gustó muchísimo y, claro, me fui justo a la parte quirúrgica, que es la que a mí me gustaba. Así acabé en la implantología.

Eso también tiene su parte estética, que era lo que le gustaba al principio de la plástica.

Sí, coincidí sin saberlo. Y me empezó a gustar, a gustar, a gustar... y me volví un obseso, un fanático de la implantología. Me despertaba, comía y soñaba con ella.

¿Qué le obsesionó tanto?

Sobre todo la parte de poder cambiar la vida de una persona en poco tiempo. Porque si hay algo que yo he rechazado de la medicina eran los pacientes crónicos. A mí eso me desesperaba porque yo quería resolver cosas rápidas.

“Todo el mundo habla de las células madre y los factores de crecimiento, por ahí va el futuro en la aplicación clínica”Javier Carrete

¿Cómo ha evolucionado la implantología desde que empezó?

No te lo puedes ni imaginar. En aquellos momentos, no se podían hacer radiografías después de poner los implantes, había que esperar seis meses con el implante enterrado, no se podía tocar nada... A día de hoy, la rapidez no tiene nada que ver.

¿Qué papel tienen las nuevas tecnologías?

Yo recuerdo que hace muchísimos años les pedía un escáner a los pacientes para ver la cantidad y la calidad del hueso, y sobre todo el volumen, y me miraban con una cara de extraterrestre... Porque la gente se guiaba con una radiografía panorámica y ya. A día de hoy es inconcebible, incluso desde el punto de vista legal, hacer implantes sin haber hecho unas pruebas diagnósticas. A ti no se te ocurre que un cirujano te opere, incluso de apendicitis, sin hacerte una analítica. Pues esto pasa exactamente igual.

¿Ahora mismo la implantología está al alcance de todos?

Depende de las prioridades de las personas. Estoy seguro que hay mucha gente para la que su tratamiento no es prioritario para ellos, pero si el problema lo tuviese un hijo, seguro que sí lo sería.

¿Hay que cambiar el chip?

Sí, porque la gente no le da importancia. Pero esto es como cuando no le cambias el aceite al coche o los filtros. Llega un momento en que ya has destrozado el motor y, entonces, el tratamiento es mucho más caro. Con esto pasa totalmente igual. No le damos importancia, excepto que sea estético, excepto que sea algo que se vea.

¿Y qué avances en cirugía oral le parecen más prometedores ahora mismo?

La posibilidad o la facilidad entre comillas que tenemos para regenerar ciertos tejidos. Ese es el avance que a mí me parece más espectacular de los últimos años. Porque antes hacías una extracción, no rellenabas el alvéolo con nada y muchas veces curaba muy bien, porque hay gente que cicatriza muy bien, pero sufría una pérdida de hueso ahí. Y ahora mismo se puede conservar mucho más volumen de hueso y de una forma mucho mejor. Eso ya no es el futuro, es el presente.

¿Y cuál el futuro entonces?

Todo el mundo está hablando de las células madre y de los factores de crecimiento. Por ahí va el futuro en cuanto a la aplicación clínica. Porque una cosa es lo que salga en los papeles, lo que dicen que se puede hacer, y otra cosa es la traslación a la clínica. Lo importante de todo esto es lo que tú puedes hacer en el día a día en tu consulta.

Precisamente su consulta sufrió un ataque de terroristas digitales recientemente, ¿tuvo muchas pérdidas?

No me llevaron datos de los clientes, afortunadamente, porque podían haber vulnerado derechos. Pero enviaron como 36.000 mensajes a distintos países como Bélgica, Alemania y Polonia. Fueron 3.600 euros en una semana solo de mensajes. La verdad es que hay que tener mucho cuidado porque no sabes por dónde van a venir. 

0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina.gif
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
PRIMERA-LINEA-620
lacabaña620