Los podólogos gallegos alertan: estas señales en los pies pueden ser el primer aviso serio de la diabetes
Los especialistas alertan de que hasta el 85% de las amputaciones por pie diabético se pueden evitar

El pie diabético avanza a menudo en silencio. Puede no doler, no avisar y, sin embargo, desarrollar heridas, infecciones o ulceraciones graves que terminan en amputaciones. Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra este viernes 14 de noviembre, el Colexio Oficial de Podoloxía de Galicia (Copoga) incide en la importancia de la prevención y los cuidados diarios para reducir drásticamente estas complicaciones.
El Copoga recuerda que la diabetes afecta ya al 13% de la población mayor de 18 años en España, una cifra en aumento, y que sus complicaciones en los pies siguen siendo una de las consecuencias más frecuentes y graves de la enfermedad. La entidad explica que la diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el organismo no la utiliza de forma eficaz. Entre sus complicaciones, una de las más peligrosas es el pie diabético: infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos del pie.
Una atención podológica temprana podría evitar hasta el 85% de las amputaciones”
El Copoga advierte de que la mayoría de los casos se detectan cuando las lesiones ya están avanzadas, debido a la falta de revisiones periódicas y a que muchos pacientes no perciben los primeros síntomas. “Una atención podológica temprana podría evitar hasta el 85% de las amputaciones no traumáticas por pie diabético”, subraya la entidad. La mortalidad tras una amputación supera el 60%.
Los podólogos recuerdan además que la diabetes es la primera causa de amputación no traumática en los miembros inferiores y que un 40% de las lesiones graves podrían evitarse si se diagnostican y tratan precozmente. “Un 25% de las personas con diabetes tienen, a lo largo de su vida, algún tipo de herida en los pies”, explica Navor Pereira, miembro de la junta de gobierno del Copoga.
Los síntomas silenciosos
La neuropatía diabética —una afectación del sistema nervioso— puede provocar hormigueo, dolor, sensación de adormecimiento o falta de sensibilidad en los pies. Esta pérdida de sensibilidad impide detectar roces, heridas u objetos dentro del calzado que pueden causar lesiones graves. “El 20% de las úlceras de pie diabético se producen por el calzado”, apunta Pereira.
Cuando la enfermedad afecta a la circulación arterial (enfermedad vascular periférica), los pies dejan de recibir suficiente aporte sanguíneo, dificultando la cicatrización. En casos graves, puede ser necesario amputar uno o varios dedos, o incluso parte de la pierna.
Recomendaciones de los podólogos
- Revisar los pies a diario, buscando cortaduras, ampollas, manchas rojas, uñas encarnadas, callos, verrugas o zonas calientes.
- Hidratar regularmente con cremas con urea, evitando los espacios entre los dedos, y asegurar un buen secado tras la ducha
- Cortar las uñas en línea recta y limarlas después.
- Usar siempre calzado y calcetines, cambiando estos a diario y ventilando los zapatos. El podólogo debe indicar el tipo adecuado según el riesgo
- Protegerse del calor y del frío: usar calzado y protector solar en la playa, evitar bolsas de agua caliente en invierno y optar por calcetines de lana que no aprieten.
- Realizar un examen podológico completo al menos una vez al año, adaptado al riesgo de cada paciente.






















