Miguel Alonso | "El paciente tiene que ser consciente de que su salud depende en una parte muy importante del ejercicio que haga de manera regular"
El jefe de Rehabilitación del CHUAC destaca el papel del ejercicio terapéutico, la tecnología y la investigación en una especialidad clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes

El Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC) se ha situado entre los seis mejores de España según el Monitor de Reputación Sanitaria. Detrás de este reconocimiento hay un equipo que trabaja cada día por mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad o en proceso de recuperación. Su jefe de servicio, el doctor Miguel Alonso, repasa los avances de la especialidad, el papel de la tecnología, la importancia del ejercicio terapéutico y la fuerza humana que hay detrás de cada tratamiento.
El servicio de Rehabilitación del CHUAC acaba de situarse entre los seis mejores de España. ¿Qué significa este reconocimiento para usted y para su equipo?
Para el hospital, estar ahí situados es, en primer lugar, motivo de alegría y de satisfacción, porque todos los premios y reconocimientos valoran el trabajo y el esfuerzo que hemos hecho durante todos estos años. Es una cosa que nos planteamos y planificamos: intentar mejorar y ser de los mejores de España, para cada vez trabajar mejor y dar mejor asistencia. El hecho de que este premio de reputación sanitaria nos ponga en el top 10 —ya éramos el 10 el año pasado— y que nos suban al 6, la verdad es que nos da una recarga de energía e ilusión para seguir intentándolo, y el año que viene queremos llegar al top 5 o incluso al top 3.
Para quien no conozca bien esta especialidad, ¿qué abarca la Medicina Física y Rehabilitación?
La especialidad se llama así, Medicina Física y Rehabilitación. Y la verdad es que es una especialidad relativamente desconocida, incluso entre los médicos, porque no se da mucho en la carrera. Parece que es nueva, pero lleva mucho tiempo como especialidad médica: desde el año 1960 ya estaba reconocida como especialidad. Inicialmente empezó con todas las discapacidades provocadas en las guerras, amputados y otro tipo de lesiones, pero luego se fue adaptando al resto de la población. Básicamente, lo que hace la Medicina Física y Rehabilitación es tratar a la persona discapacitada y mejorar su funcionalidad. Puede ser discapacitada desde un punto de vista neurológico o articular, musculo-esquelético.... También hay una parte muy importante relacionada con el deporte, la rehabilitación después de una lesión deportiva. Es una especialidad transversal que cada vez está siendo demandada por a otros servicios: desde linfedemas después de una operación de cáncer de mama, patología del suelo pélvico (incontinencia urinaria, rehabilitación tras cirugías de próstata o partos, problemas de estreñimiento crónico), dolor crónico, rehabilitación respiratoria o incluso en trasplantes. En la rehabilitación oncológica.
¿Por qué cree que sigue siendo una especialidad tan desconocida?
Realmente es la gran desconocida. Digamos que es como la hermana pobre, que siempre se deja ahí al final, cuando no se sabe muy bien que hacer se acuerdan de la rehabilitación. Pero, afortunadamente, eso está cambiando.
Nosotros lo que estamos ofreciendo son alternativas y soluciones desde el principio del problema de salud y no solo en la fase de suecuelas. Cada vez somos más intervencionistas, hacemos más cosas, y así lo ven los pacientes y también nuestros compañeros, que cada vez nos demandan más.
"Cada vez somos más intervencionistas, hacemos más cosas, y así lo ven los pacientes y también nuestros compañeros, que cada vez nos demandan más"
¿Qué papel juega la tecnología en esa evolución?
La tecnología, sin duda, siempre ha sido algo muy importante en la medicina, y en rehabilitación también. Este cambio con el auge de la rehabilitación intervencionista sin duda ha ayudado, porque ya desde hace muchísimos años trabajamos con ecógrafos. Cuando queremos valorar o tratar una lesión —por ejemplo, para infiltrar un hombro, un codo, un tendón o un músculo— vamos viendo con el ecógrafo dónde está ese tendón, ese músculo, ese nervio o esa lesión y guiamos la aguja, vemos cómo entra y depositamos la medicación en el sitio donde tiene que estar. También nos facilita el poder aportar un diagnóstico más preciso, un diagnóstico dinámico. También usamos aparatos de ondas de choque para tratar patología tendinosa, muscular, calcificaciones, espasticidad en lesiones neurológicas y muchas otras patologías. La tecnología es fundamental en la mejoría y evolución de nuestra especialidad. Y en cuanto a la inteligencia artificial, como en toda la medicina, nos va a ayudar a que el trabajo sea más cómodo, que las cargas burocráticas sean menores, con menos rutinas administrativas y, sobre todo, a mejorar los diagnósticos y algunas tomas de decisión con respecto a los tratamientos.
El CHUAC también ha sido pionero en rehabilitación infantil. ¿En qué se diferencia de la de adultos?
Es distinto porque los niños, como le gustaba decir a mi antiguo Jefe Dr. Javier Cairo, no son adultos pequeñitos, tienen sus particularidades. La práctica en la rehabilitación infantil incluye la atención temprana, que va desde los 0 hasta los 6 años. Ya desde neonatología vemos a los pacientes prematuros con riesgo de tener algún problema en su desarrollo psicomotor e intervenimos, de distintas maneras, pero sobre todo en colaboración con un Equipo Multidisciplinar, compuesto por psicología infantil, trabajo social, fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, estimuladora global en atención temprana y otros especialistas, pediatras, traumatología infantil y neuropediatría. Por lo tanto tratamos patologías neurológicas, traumatológicas, cardio-respiratorias y problemas de comprensión o del lenguaje. A veces hay trastornos del espectro autista, y también los atendemos en la parte de atención temprana. Se trata de una Unidad con un peso importante dentro de nuestro servicio y totalmente distinto al del adulto.
El doctor Jacobo Formigo fue reconocido como el profesional más reputado de España en la especialidad. ¿Qué aporta tener profesionales de ese nivel en su equipo?
No solo a Jacobo. Aquí tenemos a gente muy buena, a un nivel puntero nacional, que está ayudando a que estemos arriba y a que hagamos las cosas cada vez mejor. Sin duda, contar con Jacobo es una suerte. Es un aliciente, porque es uno de los pioneros en la rehabilitación intervencionista. Da muchos cursos y ha formado a muchos compañeros en este tipo de técnicas. Por cierto, le acaban de nombrar Jefe de Sección. Eso realmente nos motiva a querer hacer mejor las cosas, innovar y seguir mejorando. De hecho, tenemos un grupo de investigación propio en el Instituto de Investigación del Hospital, del que Jacobo es el responsable.
¿Qué parte del trabajo le resulta más gratificante?
Sobre todo, el poder ayudar a las familias a adaptarse a la nueva situación que supone tener a un paciente discapacitado. Desde los niños, donde es muy importante el apoyo a las familias, hasta los adultos. Aquí tenemos una planta de hospitalización donde básicamente tratamos ictus, con rehabilitación intensiva en la planta y después en el gimnasio, con fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia. Las familias tienen un papel fundamental y cada vez cuentan con más apoyo y servicios especializados.
Las familias tienen un papel fundamental y cada vez cuentan con más apoyo y servicios especializados"
Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar sobre la importancia de la rehabilitación en la salud y la calidad de vida?
La rehabilitación también se dedica a la prevención del daño. En esa fase es fundamental llevar una vida sana, alimentarse bien, dormir bien, tener hábitos saludables y hacer deporte. Si hay algo que tiene una evidencia científica del 100 %, es que el ejercicio es beneficioso para la salud. No hacen falta más estudios para demostrar que el ejercicio terapéutico, o simplemente el ejercicio, es esencial para el bienestar del ser humano. Y no solo en la prevención, también en el tratamiento de una lesión o una discapacidad. El ejercicio terapéutico cuando está prescrito por nosotros, es un ejercicio específico. Para mí, sin duda, lo más importante es el que el paciente tiene que ser consciente de que su salud depende en una parte muy importante del ejercicio que haga de manera regular y en función de sus características y posibilidades. Es medicina total, 100 %. En la rehabilitación oncológica, por ejemplo, mejora mucho la respuesta a la quimioterapia, la calidad de vida y la salud de los pacientes, hasta hay estudios que demuestras un aumento de la supervivencia en pacientes con tumores. Trabajamos con Oncología para trasladarles esa idea: el ejercicio ayuda a curarse.




















