Una idea que ha calado

Cada día estoy más convencido de que este Deportivo está gafado.

Cada día estoy más convencido de que este Deportivo está gafado. Lo sucedido frente al Valencia es un fiel reflejo, porque los defectos se acumulan y lo que es peor, regalando goles como si estuviésemos sobrados de puntos y argumentos para pensar que esta Liga se solventará sin ningún problema. Es un craso error en un equipo que pese a todo, busca más el camino de la perfección en ese difícil y tortuoso viaje entre la eficacia y la brillantez.
Evidentemente, las cosas se ponen cada vez más feas. Cada vez resulta más odioso y calamitoso ver cómo el equipo se hunde en el pozo porque no somos capaces de resolver situaciones angustiosas. Fallamos en lo fácil. Y como ejemplo, ahí tenemos el incomprensible fallo del meta Rubén ante el Valencia. Estas cosas pasan y yo disculpo al de Coristanco aunque en ese momento hayan salido todo tipo de sapos por mi boca. Pese a todo, sigo manteniendo que el Depor tiene en Rubén al portero que necesita. Incluso aportaría que pocos oficios hay más desagradecidos en el fútbol que el de portero. En ninguna posición los aciertos son tan relativos y los errores tan señalados. Para la historia, también recuerdo el de Arconada en la Eurocopa del 84 ante la Francia de Platini.
La realidad ahora es otra y nos lleva este domingo al Bernabéu para enfrentarnos a un Real Madrid sumido en una crisis monumental. No sé si este Deportivo será capaz de sorprender a los de Zidane porque siempre mantengo que en el fútbol todo es posible. A la memoria me viene el Centenariazo.
Muy pocos confiaban en un Dépor que se acabó llevándose aquel título copero en el 92 gracias a los goles de Sergio y Tristán. Esa es la lógica duda que se mantiene en la actualidad ya que los merengues, tocados y hundidos, pueden despertar en cualquier momento y espero que no sea este domingo. En Madrid hay mucho que ganar y muy poco que perder. Esta es una idea que ha calado mucho en la plantilla que dirige Cristóbal y hay que apoyarla.