• Viernes, 21 de Septiembre de 2018

El juicio de los bebés robados, en stand by

su ánimo sigue patente. Igual que su inquietud por lo que pueda ocurrir

su ánimo sigue patente. Igual que su inquietud por lo que pueda ocurrir en los próximos días. El triste caso de los bebés robados entra en una fase crucial para los más de 300.000 casos (muchos ya archivados) denunciados entre 1960 y 1990.
Para tratar de darle visibilidad a este proceso, se celebró el pasado 26 de junio en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio oral contra el ginecólogo Eduardo Vela, exdirector de la clínica San Ramón.
Fuencisla tenía 25 años cuando dio a luz a su primera hija en la citada clínica y a la que llamarían Aránzazu. Era el 23 de julio de 1971. Al día siguiente el centro médico les informó del fallecimiento de la niña. Fuencisla y su marido Fernando, residentes en A Coruña, pese a su insistencia, nunca llegaron a ver el cuerpo sin vida de la pequeña.
Y ahí siguen, 47 años después, en la lucha para tratar de esclarecer de una vez por todas este triste episodio de sus vidas. Fuencisla y Fernando estuvieron en la Audiencia Provincial de Madrid el pasado 26 de junio en la causa promovida por Inés Madrigal, otra niña robada y entregada a una madre que no podía tener hijos.
La pretensión era que “cantara”. Que dijera dónde tenía los historiales clínicos y así poner punto y final a tanto sufrimiento. Su aspecto en la sala era denigrante, con más pinta de mendigo que la de un hombre con un enorme patrimonio pero sin nada a su nombre. La idea generalizada era que estaba haciendo el papel de su vida. No recordaba nada. Ni su nombre incluso. La impresión es que estaba muy bien aleccionado.
El juicio acabaría siendo suspendido y está pendiente de nueva fecha para su reanudación. De no ser así, tendrá que volver a ser juzgado. Fuencisla y Fernando demandan justicia. Están indignados con los gobernantes. “La justicia no es así. Yo tengo que hablar mal de mi país. Los delitos hay que aclararlos” suplica Fernando quien zanja el tema proclamando que “mi mujer y yo cumpliremos años pero no vamos a desistir. Que lo sepa todo el mundo”.