• Sábado, 22 de Septiembre de 2018

Gestión inexistente de Ferreiro

No han pasado aún tres años de la travesía por el desierto

No han pasado aún tres años de la travesía por el desierto a que nos condenó La Marea y ya tenemos un dibujo detallado de quién y cómo gobierna esta ciudad. Xulio Ferreiro se ha pasado tres años haciéndose fotos, batiéndose el cobre en las redes sociales, viajando por su mundo e intentando vender humo a sus vecinos. No salimos de nuestro asombro.
Los ejemplos de gestión ineficaz se suceden y crecen exponencialmente. Hubo un tiempo en que cualquier intento por hacer algo se convertía en un fracaso. Ahora ya no. Ahora ya ni lo intentan. Se conforman con bloquear todo lo que pueda suponer avance y progreso para A Coruña. Sin ahondar en cifras, y por dejar sobre la mesa una cuenta redonda, entre los pisos sociales del Ofimático, el centro de salud de Santa Lucía, la Intermodal o Alfonso Molina ha rechazado importantes inversiones de otras administraciones en la ciudad que sin duda hubiesen mejorado, y mucho, la vida de la ciudadanía coruñesa. 
En el Pleno del pasado lunes asistimos, además, a un intento de arrastrar a todos los concejales a su forma de entender la gestión y el servicio a los vecinos y vecinas. Pretendía La Marea que la Corporación asumiese la responsabilidad de sus errores y de su falta de previsión. Querían que, pese a un informe del secretario municipal alertando de posibles responsabilidades penales, diésemos el ok a una factura de la basura que no cuenta con presupuesto porque “se olvidaron” de hacer una modificación en el crédito. 
Pese a su venta continua de humo, no han sido capaces en un año de licitar el contrato de basuras, ni el de personal de deportes… tardaron más de un año en licitar el de bibliotecas. Pero son solo tres de los ejemplos de su ineficacia. 
Y lejos de que esto vaya a resolverse, los próximo meses amenazan con acumular descalabros. A la vuelta de la esquina aguarda el contrato de limpieza viaria. Otro servicio de diez millones y pico al año, cuya vigencia expira en un mes, y que no tiene trazas ni de inminente licitación.
Como no podía ser de otro modo, ese intento por encender el ventilador de las responsabilidades no salió adelante. El Pleno habló alto y claro: el problema es achacable al alcalde por no licitar a tiempo los contratos. Ninguno de los grupos políticos, ninguno de los concejales, estamos dispuestos a coquetear con el delito por sacarle las castañas del fuego al capitán perezoso. Bibliotecas, subvenciones encubiertas, dietas del ayuntamiento para ir a actos de partido, viajes sin retorno alguno para la ciudad. 
Nunca en la historia de nuestra ciudad hubo tantos líos por no licitar a tiempo. Nunca tantas facturas irregulares con serias advertencias del interventor. Incluso el secretario municipal se sintió en la obligación de alertar, en la Comisión de Hacienda, de las consecuencias que acarrearía la carta blanca pretendida. Xulio Ferreiro es perjudicial para la salud de la ciudad. Su gestión nos obliga a todos a tomar precauciones. No es positivo vivir así durante mucho tiempo.