miércoles 16.10.2019

“Manual de resistencia”

El 22 de julio se abre la investidura, pocos días después de la publicación de la encuesta del CIS que pronostica, en caso de repetición de las elecciones generales, una victoria del PSOE de una dimensión propia de los viejos tiempos, pues llegaría casi al 40% de los votos, que además supone prácticamente una derrota del resto de partidos, sobre todo Cs y Vox. Mirado el tema fríamente, se entiende bien la desesperación de los, en parte salvados gracias a los resultados en Madrid de las municipales y autonómicas. Que con cinco partidos de alcance nacional, uno llegue al 4O% es prácticamente ya un seguro de victoria, porque queda poco por repartir entre los otros cuatro. Sólo hay que molestarse en hacer unos numeritos.

Esta encuesta del CIS se convierte para Pedro Sánchez en un seguro electoral y político de que él y su partido van a regir los destinos de España al menos durante los próximos cuatro años, a los que habrá que añadir el año largo que ya llevan desde la moción de censura contra Rajoy. Hay que tener también en cuenta que el PSOE ha alcanzado una situación privilegiada respecto de las demás formaciones, en lo que se refiere a buen orden interno y a ausencia de vacilaciones y divisiones, que son las notas de identidad actualmente de los otros cuatro partidos que examinamos. Los demás han reculado en expectativas, mientras que el PSOE se ha recuperado de la desastrosa situación que le dominaba en los años 2014 y siguientes.

El otro aspecto más favorable lo aporta el presidente en funciones, convertido en el líder más apreciado y respetado, en buena medida por su trato precisamente respetuoso con los demás dirigentes de la política española. Ahora que estoy leyendo el libro de Pedro Sánchez, me doy más cuenta de la gran distancia, en ese terreno, entre él y los demás, un libro muy recomendable para entender al personaje tanto en su comportamiento personal como en la interpretación de sus decisiones políticas. En su “Manual de resistencia”, él explica muy bien cómo se ha venido desenvolviendo ante los dirigentes y ex dirigentes de su partido, algunos de los cuales le habían declarado la guerra, hasta que no han tenido más remedio que ceder.

Con ocasión ahora de la fiesta del Orgullo, ha dirigido la estrategia del partido por unos cauces bastante ejemplares, si se los compara con los comportamientos desviados y absurdos de muchos dirigentes de las otras formaciones, por supuesto de la derecha, que no han sido precisamente ejemplares. Y digo esto reconociendo los errores cometidos por responsables del movimiento LGTBI con su comportamiento respecto a Ciudadanos, que al menos ha tenido una visión mucho más favorable que otros sobre tan delicado asunto. Pero sin desconocer la razón que asista a todas las partes implicadas en el contencioso político e ideológico que se ha desencadenado.

Dentro de muy poco sabremos del todo a qué atenernos. No nos pongamos nerviosos e inventemos nuestro propio manual de resistencia, porque eso es algo que a todos nos hace falta. Sería una memez seguir dándole vueltas a las cosas con el torno torcido y con los resortes de la inteligencia machacados por el discurso de la estupidez y de la intolerancia. Para ese viaje no necesitábamos alforjas y teníamos bastante con echarle cara dura a la vida y confiar en que alguien –no Dios– nos premie con milagros que no merecemos.

“Manual de resistencia”
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