sábado 07.12.2019

La cruzada contra el cambio climático

 

Parece que esta vez sí que va en serio la cruzada contra el cambio climático, con la cumbre mundial del clima que se celebra en Madrid en estos días de diciembre. Y no sé si hemos reparado lo suficiente en la suerte que hemos tenido de que la cumbre se celebrara aquí. Y precisamente cuando la política española atraviesa una de las peores coyunturas en los últimos años, incluso decenios, por las razones que no necesito explicar. Creo que todo ello entraña una circunstancia que España tiene la estricta obligación de aprovechar en todos los aspectos. Supongo que también lo saben el presidente en funciones, Pedro Sánchez, y el secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, que actúan como cabezas visibles en este acontecimiento.

Llevamos muchos años tratando de cortar el paso a la gran crisis mundial del tremendo deterioro climático que viene sufriendo el planeta. Confiemos en que esta vez seremos capaces de entrar en una etapa favorablemente decisiva para que entre todos seamos capaces de imprimir un cambio real de rumbo a la terrible tendencia que nos viene torturando ya durante decenios. Siempre me ha parecido mentira el desprecio de grandes dirigentes mundiales por la estricta necesidad de cambiar radicalmente el rumbo. Y es vergonzoso que el peor personaje en este sentido sea nada menos que el presidente norteamericano.

Para España llega la oportunidad en plena crisis política, como no es preciso explicar, y con la clase dirigente estúpidamente dividida y enfrentada, como si no tuviera algo más serio y constructivo en que ocuparse. La extrema derecha española ya nos tiene acostumbrados a esa furia que la caracteriza durante todo el año que lleva desde su emergencia en las elecciones andaluzas de hace doce meses. Solo por este hecho, el resto de la clase política tendría la obligación de volverles radicalmente las espaldas en esta materia, en realidad como en otras muchas, que son casi todas en las que nuestro país se debate, dentro de ese enorme guirigay que rodea actualmente a toda nuestra convivencia. Frente a esa negativa circunstancia, observamos que en el pueblo llano y en los sectores más influyentes de la vida nacional se recibe con aplausos la circunstancia, mitad suerte, mitad esfuerzo, de que la cumbre mundial del clima nos haya caído aquí, tras el fiasco de Chile, el país hermano sufriente.

Los partidos democráticos españoles están estrictamente obligados a aprovechar bien esta gran oportunidad que el destino nos regala. El PSOE tiene en sus manos la ocasión de acertar en el aprovechamiento de la circunstancia que le tiene en el poder y que muy probablemente no se le escapará. El PP cuenta, como el PSOE, con una experiencia de años en el manejo de las oportunidades políticas y económicas para conseguir progresos en beneficio del país. Cs se enfrenta a la ocasión en pleno fracaso político, lo que dificultará mucho su colaboración en la gran tarea. Podemos y el resto de la izquierda no socialista pueden y deben jugar un papel de gran importancia en el aprovechamiento de la circunstancia de la cumbre mundial. Que no tengamos, dentro de varias semanas, que lamentarnos de no haber sido capaces de aprovechar las circunstancias y la gran ocasión. No tendríamos perdón de Dios.

La cruzada contra el cambio climático
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