“Sabineando” que es gerundio...

Las entradas –6.500 a la venta– para ver el concierto de Sabina en A Coruña el 22 de julio

Las entradas –6.500 a la venta– para ver el concierto de Sabina en A Coruña el 22 de julio, “volaron”, por internet y en la taquilla, en una mañana. Para que sus seguidores no se quedaran sin ver y escuchar a su ídolo, rápidamente se anunció un nuevo concierto para el día siguiente y otras tantas siguieron el mismo camino, colocando con antelación de cuatro meses, el cartel de “No hay entradas”. De esta manera Joaquín Sabina hace “historia” y se convierte en el primer cantante del Coliseo en dar dos conciertos seguidos en el recinto, agotando, aún encima, las localidades para ambos. Tirando de archivos solo Tina Turner tuvo que hacer doblete en su visita a la ciudad en 1990 y ya desde 1991, con el Coliseo inaugurado, artistas de la talla de Sting, Bob Dylan, Elton John, Whitney Houston, Iron Maiden, Beck, Neil Youngo el mítico Frank Sinatra no habían conseguido tal proeza.
¿Qué les da Sabina a sus miles de seguidores capaz de emocionarlos? Hay numerosos grupos de “Sabineros” en facebook, como “Sabineando” con más de 8.000 miembros o “Sabineros Galicia” con cerca de 5.000, que pueden responder, y de hecho lo hacen, con profusión sentimental en la que perfilan su devoción por este “trovador urbano” de voz rasposa que se los lleva de calle con su locuacidad bohemia y su lenguaje “canallesco”, sencillo y directo, que, junto a sus capacidad para modelar “una comunicación poética alternativa”, con textos rociados de poesía popular y cotidiana, que sus detractores –que también los tiene, tachan de “ramplones”–, es capaz de generar un clima de proximidad y complicidad que aglutina a un público de todas las edades.
Sabina, desde su primer concierto en A Coruña, en 1986, junto a Viceversa, siempre la incluyo en sus giras con éxito de público. Para Sabina, esta ciudad tiene un “encanto especial”, me consta. Tanto es así que en julio de 1990, escribía en El Ideal Gallego: “Vuelve Joaquín Sabina y yo, lo propondría, además de coruñés de adopción, como pregonero para las fiestas del próximo año”. No sería, visto lo visto, mala idea.