MEIGAS FÓRA

Esa parece ser, a tenor de una nota informativa enviada por la Comisión Promotora de las Hogueras de San Juan tras una reunión de la presidenta de la Asociación de Meigas y la Meiga Mayor con el concejal de Cultura del Ayuntamiento de A Coruña. Una reunión “borrascosa” en la que se les comunicó que ni la Meiga Mayor encendería la hoguera de San Juan 2016, ni podría discurrir en la cabalgata por el Paseo Marítimo, y que, por falta de liquidez presupuestaria, la comisión mo recibiría subvención alguna. Así de tensa fue la mencionada “desunión” que se dio por finalizada cuando, apelando a su dignidad, tanto la presidenta de la asociación como la Meiga Mayor, abandonaron la reunión. 
No entiendo nada –es un decir– y tengo la impresión que muchos ciudadanos están en la misma. Difícil de comprender que se eche arena sobre casi cincuenta años de historia y se “empuje” fuera del “coche festivo” a quienes lo “carrozaron” y a los cientos de coruñeses que lo condujeron durante muchos años, con ilusión inquebrantable y esforzado trabajo, venciendo situaciones muy difíciles, hasta colocar  “A Noite da Queima” a la altura de las mejores fiestas de España, siendo proclamada de Interés Turístico Internacional. A lo largo de los años la Comisión de las Hogueras de San Juan contó con la ayuda y el apoyo, en mayor o menor medida, del Ayuntamiento de A Coruña, de diferentes “colores políticos”. Es más, recientemente populares y socialistas, que suman la mayoría en el Ayuntamiento, presentaron una moción de apoyo a la Asociación de Meigas. Parece ser que tal moción quedó en “agua de borrajas”, según reza en su comunicado, la presidenta de la Asociación de Meigas y la Meiga Mayor… 
¡Meigas fóra! Me cuesta creer que el “portazo recibido” sea definitivo. Me parece una auténtica “chorrada” , con perdón, que le prohíban a la Meiga Mayor prender la mecha de la falla. Lo confieso, aunque sería interesante conocer los “motivos” de esa decisión para poder opinar. El tema seguro que creará polémica ciudadana. Habrá que esperar y de no llegar a una “entente cordial”, que sería lo más satisfactorio, conocer las motivaciones del “cierre a bandas” municipal.