EL FESTIVAL DE LA LUZ: ILUMINANDO LA SOLIDARIDAD

Días atrás, Luz Casal, la gran anfitriona, presentó una nueva

Días atrás, Luz Casal, la gran anfitriona, presentó una nueva edición, la quinta, del Festival de La Luz , que en sus anteriores ediciones ha cosechado halagos múltiples que rematan en la consideración de “único” por la abundancia de conciertos de diferentes “estirpes” musicales con artistas de renombre, incluido el concurso de maquetas “Cultivando Música”, que va ya por su tercera edición y que, junto a “Cultivando Diseño”, busca talentos emergentes para darles “visibilidad”. No cabe duda de que la música es el gran atractivo de este festival, pero el Festival de la Luz, que este año se celebrará los días 9,10 y 11 de septiembre, es más, mucho más. Empezando por el recinto, situado al lado de la casa natal de Luz Casal, en la aldea de Andabao, Boimorto, las infraestructuras transforman 50.000 metros cuadrados de paisaje rural de campos de maíz y pastos, en un súper festival que durante tres días acoge a más de 25.000 personas, en donde se instalan cuatro escenarios, zona infantil con actuaciones, talleres y juegos, carpa de cine, zona de mercado con más de 40 propuestas innovadoras, zona de restauración y camping libre separado para familias y jóvenes. 
“El festival no tiene competencia, es una fiesta que organizamos para que la gente que acuda se lo pase bien y si pueden salir con una experiencia importante en su vida mejor”, dijo Luz el día de la presentación, y como asiduo al festival uno lo corrobora. Entre los más de 40 artistas que actuaran a lo largo de los tres días ya está confirmados Hombres G, Luis Eduardo Aute, Vanesa Martín, Elefantes, Asfalto, José Mercé, Susana Seivane, Miguel Costas, Rosa Cedrón, Chris Barron, Willie Nile, Anaut, Guadi Galego, Jackson Browne, Raúl Rodríguez, Cuarteto Caramuxo, Cosmosoul, Banda de Gaitas de Boimorto, Riff Raff y la legendaria formación Canovas, Adolfo, y Guzman, que se reunirá en exclusiva para esta edición con la que la organización afianza su apuesta por un festival de música sin etiquetas ofreciendo a la gente variedad y el espíritu popular de raíz”. 
Un festival que desde sus inicios tiene el santo y seña de la solidaridad y que este año donará su recaudación en taquilla a Oxfam Intermón en beneficio de los afectados por el actual conflicto en Siria.