Estreno espectacular

Sonaron “bravos” y aplausos impulsados por el entusiasmo del público asistente que llenó el Palacio de la Ópera para premiar el  estreno del proyecto “Torre de Breoghan-A luz dos milésians” una obra gestada en el Leabhar Ghabala Eirean –El libro de las invasiones de Irlanda– a partir de la “visión” que Ith, hijo de Breoghan, tuvo desde la torre de su padre.

Sonaron “bravos” y aplausos impulsados por el entusiasmo del público asistente que llenó el Palacio de la Ópera para premiar el  estreno del proyecto “Torre de Breoghan-A luz dos milésians” una obra gestada en el Leabhar Ghabala Eirean –El libro de las invasiones de Irlanda– a partir de la “visión” que Ith, hijo de Breoghan, tuvo desde la torre de su padre. La leyenda ahí estaba y otros “visionarios”, con Bieto Romero al frente, vieron en ella la oportunidad de narrar con música e imágenes alguno de sus episodios protagonizados por los milesios con su caudillo Breoghan.
Tres años tardaron en transformar la leyenda en realidad musical uniéndose para esta “gesta” varios protagonistas: Luar na Lubre, la Orquesta Sinfónica de Galicia, con el director coruñés Diego García al frente, Nani García, en la composición y los arreglos, Franc Aleu, en la escenografia, y Estefanía Cagíao, en las ilustraciones. Proyecto ambicioso, multidisciplinar, que por su envergadura corría el riesgo de “naufragar” en la densidad del viaje musical  emprendido. No solo no naufragó sino que llegó a buen puerto, siendo recibido con encendido entusiasmo por un público que lo vitoreó.
Desde “O son das augas”, “O son das pedras” y “O son do ar” –con imágenes incrustadas en los tapices sonoros con música vivificante, a la vez apasionante y sosegante, con melodías transparentes inspiradoras de armonía y vitalidad, pasando por las cantigas de la lírica medieval gallego portuguesa, con su estimulante y hermoso poso poético en la voz de Paula Rey, y la “visión” de la suite épica provocadora de distintos planos emocionales con las confrontaciones sonoras y matices que atraen la atención no solo por su sonoridad sino también por el acople a las imágenes de animación 3D, hasta las revisiones “sinfónicas” de los temas “clásicos” de Luar na Lubre, la obra es una “picture music” que toca las fibras emocionales con su música de impecable calidad interpretada y dirigida de manera sobresaliente, dentro de un formato musicalmente expresivo, con atractivo duradero.
Personalmente estoy orgulloso de haber asistido a este estreno que considero histórico en el ámbito musical gallego.