• Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

¿A cambio de qué?

el PNV es el que tiene la llave para que se aprueben los Presupuestos

el PNV es el que tiene la llave para que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado y desde hace meses populares y peneuvistas negocian las contrapartidas a ese apoyo.
Nada nuevo. Es lo normal en un régimen parlamentario donde ningún grupo de la oposición apoya unos Presupuestos si no es a cambio de “algo”. Así ha sido con todos los gobiernos, los de derechas y los de izquierda, cuando estos no han contado con mayoría suficiente en el Congreso para sacar adelante las cuentas del Estado.
De manera que a nadie le debe extrañar que el PNV ponga encima de la mesa contrapartidas a cambio de dar sus votos afirmativos a los Presupuestos del Gobierno Rajoy.
Pero la cuestión de fondo no es que haya contrapartidas sino qué contrapartidas, es decir, el Gobierno tiene la obligación de explicar a los ciudadanos qué le ha exigido, y qué está dispuesto a dar al PNV a cambio de sus votos. Y no caben mentiras ni medias verdades.
Parece que entre esas contrapartidas estaría el acercamiento de los presos etarras a las cárceles vascas, más inversiones para el País Vasco y sobre todo lo que más ampollas levanta: romper la caja única de la Seguridad Social para traspasar su gestión al Gobierno vasco.
Acercar los presos etarras a las cárceles vascas no tendría por qué ser un hándicap en el futuro ahora que ETA va a firmar su desaparición, aunque lo esté haciendo de manera torticera.
En cuanto a que haya más inversiones en el País Vasco, también entra dentro de lo aceptable por más que eso suponga un agravio para otras comunidades autónomas, pero lo que no lo es bajo ningún concepto es que se rompa la caja única de la Seguridad Social.
De manera que tienen razón los dirigentes de Ciudadanos cuando reclaman luz y taquígrafos sobre la “letra pequeña” de la negociación.
Así que si hoy, jueves, el PNV da un “sí” a los Presupuestos Generales del Estado, el Gobierno tendrá que comparecer y explicar a la gente el coste de ese apoyo. Si no lo hace, o no dice toda la verdad, debería de recordar que antes o después nos terminaremos enterando y si hay algo que los ciudadanos jamás debemos de perdonar a los políticos es que nos mientan. Quedamos a la espera.