• Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

Soberanía y soberbia


el objeto político Puigdemont no tuvo ni tiene otro sentido que el de gobernar


el objeto político Puigdemont no tuvo ni tiene otro sentido que el de gobernar y a la hora de hacerlo, legislar, para eso fue elegido y nombrado.
Los políticos son los objetos que acuerdan las leyes y ordenan cumplirlas y los ciudadanos los sujetos que encuentran en ellas una referencia legal donde dirimir sus asuntos. Pacto legislativo que obliga a ambos porque, de otro modo, el objeto se convertiría en un ser impune o pune hasta el extremo de poder ser lapidado en función de las apetencias de los sujetos.
La ley es un acuerdo común y en común aceptado y en ese mismo sentido es parte de la soberanía de este pueblo. Siguiendo ese razonamiento no podemos sino concluir que la justicia alemana ha vulnerado nuestra soberanía y en ella la naturaleza política de Puigdemot al entrar a valorar la pertenencia de que sea juzgado como autor de un delito de rebelión, cuando un tribunal de este país con la misma legitimidad democrática y de acuerdo con sus leyes, nacidas, de ese objeto y de otros, así lo entiende y ordena.
En esa decisión perdemos los sujetos soberanía y razón de ser los objetos políticos en su quehacer, al ver como sus leyes no tienen valor alguno en el momento en el que el reo cruza la frontera.
El tribunal alemán debería, si respetase nuestra soberanía, ceñirse a entregar al objeto Puigdemont y oponerse solo en el caso de que este lo solicitase y entendiese que en España no se dan las garantías democráticas necesarias.