domingo 25.08.2019

“Unidos, máis fortes”

Este fue el grito de los alumnos de primaria del colegio Infanta Leonor de Mazarrón, “adoctrinados” en el amor a Galicia y a la cultura gallega por su profesora Catalina Zamora, después de desfilar el día de la Constitución detrás de la bandera gallega con el himno sonando de fondo. 

El centro escolar se adhirió al programa Erasmus + y la clase dedicó los dos años de vigencia a estudiar “aqueles elementos que fan de Galicia un lugar singular dentro de España”, que resultó ser una verdadera inmersión en la cultura y las tradiciones de Galicia y los gallegos. 

“Apostamos por este programa europeo, explica la profesora, porque a mellor maneira de que nos respetemos e integremos todos é aprendendo as nosas diferenzas e coñecendo as nosas culturas que nos enriquecen”. Sus alumnos captaron la idea que expresaron con la frase “¡unidos, máis fortes!”, un eslogan con tanta carga simbólica y tanta fuerza expresiva que debería estar grabado en el frontispicio de los centros de enseñanza de las comunidades autónomas.   

El modelo educativo de Catalina Zamora es integrador, la integración armónica que conoce y valora la diversidad. Como docente, denuncia, “atópome nenos de 12 anos que non saben nada sobre moitas provincias de España, ni sequera saben situalas, coñecen mais cousas do extranxeiro”. 

Debería tomar nota la ministra, pero su ley de educación, antes que la integración enriquecedora con un programa común de mínimos, fomenta la existencia de 17 modelos educativos, desconocidos y descoordinados entre sí. 

Por si algún político tuviera la tentación de “captar” para su causa a esta profesora, que se abstenga. Ella desvincula su actividad de la cuestión política, solo pretende que los alumnos aprendan con naturalidad que somos más ricos por ser diversos. 

Esto no impide que la Consellería de Educación invite a estos escolares de Mazarrón a Galicia para que conozcan en directo la tierra que quieren desde la distancia. Y que el Gobierno gallego conceda la Medalla Castelao a Catalina Zamora, la profesora que los “adoctrina” contándoles la belleza del paisaje, la hospitalidad de los gallegos y el gozo que siente leyendo y escuchando hablar en nuestro idioma. 

Déjenme terminar este comentario con el recuerdo a otra profesora, Laura Luelmo, víctima de la violencia de un o unos miserables que la mataron en la flor de la vida. Su muerte deja destrozados a sus padres, hermanos y amigos y consterna a todos los ciudadanos sensibles. Descanse en paz.

“Unidos, máis fortes”
Comentarios