Hada madrina, sin hache

No es la primera vez, ni será la última, que escribo

No es la primera vez, ni será la última, que escribo sobre las actuaciones de políticos catalanes. De esos políticos que ante los Magistrados niegan que fuesen en serio con aquella Independencia de “pinypon” y que tan solo era una especie de juegos florales de cara a la galería. Son esos políticos que siguen llevando por la gran pendiente de la destrucción económica a una de las comunidades autónomas más ricas del panorama nacional. Y lo están haciendo con ese denominado postureo político que viaja a ninguna parte. Postureo de la que es la máxima representante Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, que un día sí y otro también con sus actuaciones y declaraciones nos recuerda que es el Ada-sin hache- madrina de un nacionalismo que camina a la deriva, que cada vez son menos los que lo apoyan, y que siguen ocupando la calle para montar follón y llevar el santo y seña en forma de estelada con ese postureo de salón con cacerolas, manifestaciónes , sentadas, y un largo sin fin de actuaciones que hasta ahora siguen funcionando en base al dinero que tiene guardado en el zurrón y obtenido de los presupuestos oficiales.
Quiero recordar a los separatistas que el término postureo, en su definición más aceptada, es un neologismo acuñado recientemente y usado especialmente en el contexto de las redes sociales y las nuevas tecnologías, para expresar formas de comportamiento y de pose, más por imagen o por las apariencias que por una verdadera motivación. La RAE, en su diccionario lo ha incorporado como: “Actitud artificiosa e impostada que se adopta por conveniencia o presunción”. Y esto es lo que hacen los seguidores de la alcaldesa, que sigue demostrando su mala educación y la falta de sintonía con los catalanes, a los que tiene que representar, y la carencia de representación institucional. La última prueba la dio con motivo de la reciente visita a Barcelona del rey Felipe VI. Además, la alcaldesa demostró su total falta de pudor al revelar una conversación sabiendo que la otra parte no le iba a contestar nunca de forma pública, aunque según las palabras de la alcaldesa, la respuesta fue muy contundente…
A la señora Colau le voy a recordar algunos temas muy negativos para la ciudad: la Agencia del medicamento que voló; la apertura de nuevos hoteles; la caída del turismo en más de un 25 %, o la marcha de más de 3.000 empresas. Y ahora la guinda para completar el pastel de los despropósitos puede ser el congreso mundial de la telefonía móvil. Evento que mueve cientos de millones de euros y que como deje su ubicación en Barcelona no irá a otra ciudad española.
Estas son algunas de las actuaciones que podemos colocar en el debe de la gestión política de Ada Colau, que en la parte positiva no tiene balance por mucho que diga la demagoga política con sus permanentes declaraciones. Ada –sin hache–, sigue pensando que con el postureo político va a volver a presidir los plenos en el ayuntamiento de Barcelona. Las últimas encuestas dicen todo lo contrario. Su caída en intención de voto es muy grande. Pese a todo Ada sigue manteniendo su postureo.