El repunte del negocio del suelo

Después del susto que los españoles

Después del susto que los españoles han sufrido al ver desplomarse su economía del ladrillo, hoy vuelve a resurgir levemente de sus cenizas. Se observa una recuperación importante en las transacciones de la venta de suelo urbano y estando muy cerca en Galicia de las obtenidas en el 2011 cuando se registraron 247 operaciones de compra-venta, así a mediados del 2015, estas suman un total de 234, después de las abruptas caídas del 2012 y 2013 en el que al parecer tocó suelo, para repuntar violentamente en este último ejercicio, en cuanto al valor de transacción, en el 2011 supuso los 18 millones de euros y cuatro años después se acerca a esa cifra y alcanza los 14,3 millones de euros, lo que si se observa es que la superficie vendida es mayor la ejecutada hasta el 2015 que, supuso 267 mil metros2, frente a 259 mil metros2 del citado 2011.
Lo que viene a constatar que hay una recuperación firme, aunque no en valor nominal, ya que el metro cuadrado estaba en el año 2011 a 125 euros y en el estudio del 2015, refleja un valor de 74,6 euros por metro cuadrado.
Las transacciones de parcelas o de suelo urbano realizadas entre particulares y sociedades, ha tomado un nuevo impulso durante el año 2015 y puede verse como una incipiente recuperación de futuro de un mercado que ha estado muy castigado en los últimos años desde el estallido de la crisis del ladrillo y que afectó a toda la sociedad en general y que dejó muy tocado al sistema bancario español.
Uno de los principales valedores de la tesis de la recuperación han sido los agentes inmobiliarios, que insisten en la demanda de viviendas nuevas de calidad en el entorno urbano de las grandes ciudades gallegas, si la creación de empleo sigue aflorando y se acompaña de una buena línea de crédito, daría lugar al nacimiento de diversas urbanizaciones a desarrollar en la Coruña y Vigo de manera principal.
Las provincias de la Coruña y Pontevedra, se constituyen en el motor que hace funcionar dicha compra-venta de suelo urbano y que hace pensar en el próximo repunte de la construcción, el cual no tendrá nada que ver con la época del pasado, pero si serán viviendas de una mejor calidad y confort, frente a la premura de acabar lo construido a la carrera para iniciar otra obra y así sucesivamente, de modo que hoy existe un parque de vivienda carente en muchos casos de la calidad que uno ha pagado y que resulta que no es lo que nos han vendido, pero es lo que tiene toda crisis que se, aprende de lo que no hay que hacer, por el bien de todos.
Veremos los resultados de este avance a lo largo de 2016.