LA PRIORIDAD DE FERREIRO

Cabe preguntarse: ¿Cuáles son las prioridades de la Ciudad 

Cabe preguntarse: ¿Cuáles son las prioridades de la Ciudad de Cristal para el señor Ferreiro? Esta sencilla pregunta requiere una amplia respuesta de su parte, ya que la zona peatonal de la Ciudad Alta no es su prioridad, pero tampoco lo es La Marina-Parrote, una isla desierta en medio de la nada; la fiesta del Rosario prometió que volvería a ser festiva; las polémicas hogueras de San Juan que están en el aire; las relaciones vecinales con tantos problemas que pesan sobre el vecindario coruñés; las terrazas de los hosteleros, si cumplen o no las normas; los pertinentes permisos municipales de obras; las licencias comerciales e industriales; la Orquesta Sinfónica de Galicia etc. Y así un largo rosario que va en su haber, pero sin que nada tenga según su criterio prioridad.
Por lo que se puede apreciar, la Alcaldía que dirige el señor Ferreiro y su grupo se muestra incapaz de hacer funcionar a la ciudad como sus vecinos demandan. La zona peatonal del barrio histórico coruñés es también una gran demanda histórica, que bien pudiera ponerse en marcha con motivo de la precaria reforma de La Marina, que se une al desangelado paseo del Parrote, esperando que alguien le dé una nueva forma y esperanza de renovación a este paisaje urbano tan deprimido y con ello dar salida a un viejo deseo vecinal de ver el entorno más humanizado y transitar por su barrio libre de vehículos para poder reactivar social y económicamente la tan castigada zona histórica de la ciudad.
Para la Alcaldía, no es prioritario; habrá que esperar al año próximo o al final del mandato municipal y con prisas antes de las elecciones locales, si el alcalde da prioridad a este viejo anhelo vecinal, quizás entonces sea demasiado tarde. La Marea con Ferreiro a la cabeza prometió mucho, pero las expectativas se desvanecen y el trigo no se ve por ninguna parte, lo que le supondrá remar contra corriente si aspira a renovar su mandato; de lo contrario los vecinos lo tendrán presente y sabrán decirle en las urnas cual es la prioridad de sus vecinos.
De modo que el señor Alcalde y su equipo, por el bien de la ciudad, que se pongan las pilas y den prioridad a las necesidades ciudadanas por el bien social y económico de La Coruña. Es un deber salido de las urnas y un compromiso con los coruñeses, les hayan votado o no. ¡Ah! No se olvide de colocar en el calendario la fiesta del Rosario, de la que los coruñeses son muy devotos, tanto que históricamente se venía celebrando desde 1589, pero tampoco sin olvidarse del resto de los temas enunciados y otros muchos pendientes que esa Alcaldía tiene entre manos, pero como en esta columna de opinión todo no cabe, es mejor poco y bien que mucho y mal.