De palabras que bailan

En el Rosalía, ciclo principal, la compañía Karlik Danza conmemoró

En el Rosalía, ciclo principal, la compañía Karlik Danza conmemoró el Día Mundial de la Mujer 2018 con el espectáculo “María Zambrano. La palabra danzante”. Dirección y dramaturgia a cargo de Cristina D. Silveira, copartícipe también de las coreografías. Buena entrada. Telón alzado. Escenografía etérea a base de espacios intuidos, utilizando un abanico móvil que las más de las veces refleja espejos o telón donde se proyecta un vídeo animado por las voces en off de María Zambrano, Elena Sánchez Nevado y Pedro Luis Bellot. Un homenaje a la filosofía española en el 25 aniversario de su fallecimiento. Recordada en el exilio, en su regreso con el palmarés de los premios Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 1981 y el Miguel de Cervantes de Literatura.
Cristina Pérez Bermejo y Elena Sánchez Nevado transforman la palabra y la hacen ritmo. Descalzas. Alternando vestuarios blancos y negros. Se valen de una locución adverbial –de palabra en palabra, de una razón o de un dicho en otro– para conmovernos con su plasticidad y buen hacer mientras escuchamos la música original de Álvaro Rodríguez Barroso. A destacar el elegante vestuario, diseño gráfico, vídeo, iluminación y la cantante Anna Picornell Hernández. Añadamos emocionar todavía más, los corazones abiertos y ensangrentados, los ecos de partituras inmortales: “Nocturno opus 9 número2” de Chopin; el “Cucurrucucú paloma” de Tomás Méndez; “María bonita” de Agustín Lara y “La llorona”.
Giros, pasos de ballet, arabescos, enigmas, funambulismo cromático al objeto hermoso y bello de servirnos en la butaca el testimonio de una mujer sufridora de la generación del 27 y especialmente la aciaga de 1936. Creadora de una pieza irrecutible. Pensadora, comunicativa, didáctica. Valiéndose de la palabra que baila en el espacio de las ideas eternas como imágen, metáfora y símbolo poético.