Martes 20.11.2018

Sindicato de agraviados

la primavera es estación dual. Por una parte, apareja la temida

la primavera es estación dual. Por una parte, apareja la temida astenia -cansancio, insomnio, ansiedad y, por otra, y en sentido opuesto, de la mano de la luz y del calor, la “joie de vivre”, la alegría de vivir. Trasladado al mundo de la política se diría que estamos ante un espejo en el que se reflejan los estados de ánimo de los estados mayores de los dos partido que ocupan el espacio del centro derecha: PP y Ciudadanos.
A la vista de los sondeos de intención de voto, en el primero, todo es mohína, preocupación por el futuro: qué va a pasar en las elecciones municipales, autonómicas y europeas sabido que lo que sucede en estos comicios suele ser un anticipo de lo que viene después, en las elecciones generales.
En la cúpula del PP temen que se cumpla una ley no escrita según la cual cuando los electores están enfadados con el Gobierno aprovechan la primera ocasión con urnas para demostrar ese enfado votando a otro partido. Y raro es el sector de la sociedad que no se siente agraviado por algunas de las políticas del Gobierno o por sus incumplimientos. Algunos han salido a la calle: pensionistas, mujeres, miembros de los Cuerpos de Seguridad que reclaman equiparaciones salariales con las policías autonómicas o jueces y fiscales que llevan años esperando el cumplimiento de acuerdos de mejora de sus condiciones laborales. Por no hablar, en el caso de Cataluña, de quienes critican la atribuida lenidad con la que el Gobierno interviene en la gestión de la Generalitat en función de los poderes que le concede la aplicación del artículo 155.
Es muy nutrido el sindicato de quienes se siente agraviados. Tanto que en los últimos tiempos es raro el acto en el que participa el presidente cuyos prolegómenos no vayan acompañados de pitadas y abucheos. El más reciente, en Alicante, a donde Rajoy se desplazó para arropar al recién nombrado alcalde. Una plaza recuperada por el PP merced al apoyo de una tránsfuga de Podemos. Que Rajoy saliera de La Moncloa para dar solemnidad al hecho de que el PP había recuperado una alcaldía, arroja luz sobre lo apurado de la situación.

Sindicato de agraviados
Comentarios