Viernes 19.04.2019

“Sic transit”

José Blanco, Cipriá Císcar, Soraya Rodríguez, Elena Valenciano, José Enrique Serrano...

José Blanco, Cipriá Císcar, Soraya Rodríguez, Elena Valenciano, José Enrique Serrano, Cristóbal Montoro, Fernando Martínez Maíllo, José Manuel García-Margallo, Fátima Báñez, Carlos Floriano, hasta hace dos días, lo eran todo en el PSOE o en el PP. Mando en plaza y coche con chófer. Ahora, tras la llegada de los nuevos dioses –Pedro Sánchez y Pablo Casado–, han pasado a ser historia. En dos días se habrán olvidado de ellos hasta los cómicos a los que tanto juego dieron. Vivimos tiempos sin apenas tiempo para la memoria. Solo cuenta el último discurso, el último gol.
Sánchez ha laminado a todos los diputados que un día fueron partidarios de Susana Díaz o a los que percibe como tibios ante su liderazgo. Blanco fue vicesecretario general del PSOE y fue implacable a la hora de hacer las listas de candidatos a mayor gloria de Zapatero, que era quien reinaba entonces en el partido. Quiero decir con eso que aunque hasta el último minuto parece que Blanco alimentó alguna esperanza de seguir en las listas de Bruselas, a él no le ha debido sorprender que Sánchez le haya dejado a la intemperie. El presidente del Gobierno tiene razones para el resentimiento y las acaba de expresar expulsando de las listas de candidatos a más de la mitad de los diputados que formaban parte del Grupo Socialista.
Lo de Casado es otra cosa y quizá se explique por la falta de seguridad en su liderazgo. Inseguridad que le lleva a rodearse de políticos de edades y falta de experiencia similar a la suya. Es un reflejo autodefensivo que va más allá de ajustar cuentas con aquellos que apoyaron a Sáenz de Santamaría. Aunque el resultado es parejo: laminación de una parte importante de los nombres que acompañaron a Rajoy. Auténticas “vacas sagradas” que han tenido mucho poder. El tiempo nos alcanza a todos, pero cuando la caída en desgracia es obra de la voluntad de otro, sabe peor. Es un trance amargo que invita a reflexionar acerca de la inconsistencia de la base sobre la que se asientan las humanas vanidades. “Sic transit”. Efímera es la gloria.

“Sic transit”
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