La foto de Carmen

cuando en 2008 la ministra de Defensa pasó revista a las fuerzas del ejército embarazada

cuando en 2008 la ministra de Defensa pasó revista a las fuerzas del ejército embarazada de siete meses la imagen inundó las portadass. No era la primera ministra de Defensa. Bachelet, en Chile ya se había estrenado en el mismo cargo y alguna otra en el resto del mundo, pero en España era la primera vez y además el embarazo añadía aún más simbolismo a la foto.
La designación de Carmen Chacón como ministra de Defensa me pareció un gesto de normalidad política, cargado de toda la intencionalidad que supone un ministerio que dirige al estamento más masculinizado de la sociedad. No fue una designación baladí. El mensaje era claro: las mujeres pueden incluso comandar a los ejércitos, no existen techos.
Sin embargo la imagen de la ministra embarazada de siete meses pasando revista a las tropas me pareció un gesto de marketing político, una foto que conseguiría portadas pero que aportaba poco a la lucha por la igualdad. Me pareció que esa imagen no beneficiaba a los millones de mujeres que ven coartadas sus oportunidades por su condición femenina. Me pareció que se utilizaba el género para añadirse galones políticos pero que no aportaba nada a la batalla por la igualdad entre mujeres y hombres. Lo importante era contar con una mujer en tan alto cargo, no de utilizar el embarazo para hacer una foto.
Cuando saltó la noticia del fallecimiento de Carmen Chacón todos recordamos esa imagen de una mujer embarazada pasando revista a los soldados. Casi 10 años después debo reconocer que mi valoración es distinta y no tengo reparos en asumir que probablemente me equivoqué.
Tristemente la foto vuelve a estar en todas las portadas como un símbolo de un muro que se vino abajo y que permite que hoy volvamos a contar con una mujer al frente del ministerio de Defensa sin que esto suscite conmoción alguna.
Carmen Chacón estuvo a punto de convertirse en la primera secretaria general del PSOE, solo le faltaron 22 votos para sentar el histórico precedente. No pudo ser, pero de algún modo se aró el camino para que hoy ese cargo pueda ser ocupado por otra mujer –Susana Díaz– y esto pueda acontecer con absoluta normalidad. De igual modo que, sin aspavientos de ninguna índole, preside el Congreso de los Diputados una mujer y al igual que desde hace años la vicepresidencia del Gobierno la ostenta también un cerebro femenino.
Reconozco que tal vez esa foto haya ayudado a que se asuma de una vez por todas que las mujeres pueden realizar las mismas tareas y, por supuesto, cometer algunos de los mismos errores. Carmen Chacón será recordada por ello, figurará en ese eterno listado de la “primera mujer que...” y esa foto que en su día critiqué habrá servido para que la historia avance un paso más. Murió demasiado pronto, tal vez sin darse cuenta de que su imagen de madre embarazada quedará en la retina de la historia. Descanse en paz.