Jueves 15.11.2018
La Opinión de

Para comer, Venezuela

LOS tiempos cambian. Antes se decía: “Para comer, Lugo”; los coches lucían pegatinas con el eslogan, muchos más alimenticio que el de...

Un escritor con gustos futboleros

A Vargas Llosa le dio por la literatura. Y con gran éxito. Pero también le gusta el fútbol. No es Manolo el del bombo, pero frecuenta...

Dos vasos de agua con sabor a dinero

ALAINA Custer –¿será descendiente del general?– trabaja como camarera en el restaurante Sup Dogs, de Greenville, en Carolina del Norte....

Una bicicleta para quedarse helado

LO que cambia la vida una simple letra del nombre. Si uno se llama Son Chao perfectamente puede ser do país. En cambio, si se llama Sun...

La mala digestión de unas anchoas

MIGUEL Ángel Revilla, presidente de Cantabria y viajante de comercio de anchoas de Santoña, es el mayor crack de la política española....

Leiceaga, un valor seguro en el PSdeG

XOAQUÍN Fernández Leiceaga, Xocas, se debe ahora a la obediencia socialista, pero es hombre de formación bloqueira. “Comunista”, diría...

El txakoli será el vino de La Rioja

Uno llega a un bar del paraíso del trilingüismo armónico, Sanxenxo-Sanchencho-Sangenjo, según se emplee el gallego, el castellano o el...

La antítesis de El Fary, al volante

Chen Yiqun nació hace 25 años y es taxista. Trabaja en la ciudad de Linhai, situada en la provincia de Zheniang... Vamos, que está por...
Artículo destacado

Palo a la dactilocracia en el ayuntamiento

RECONFORTA saber que Iago Martínez, el Rasputín de Teis, es un tipo clarividente. Tendrá la cabeza permanentemente al servicio del mal, pero desde que aterrizó en el ayuntamiento sabe muy bien lo que hay en María Pita, que no es otra cosa que un cuerpo de funcionarios infestado de orcos. Y reconforta también saber que participa de sus ideas un pilar de la Marea, nasía pa’ganá, como Xiao Varela,…