sábado 26/9/20

PRESUPUESTOS ESCASOS

Las cuentas de la Xunta se vuelcan con las provincias de Lugo y Ourense. Así, cada lucense recibirá unos 732 euros, frente a los 673 que le corresponden a cada ourensano, los 401 por coruñés y los 396 para cada habitante de Pontevedra. Es de suponer que se busca equilibrar y fortalecer a las comunidades más desfavorecidas. Sin embargo, si se echa mano de los presupuestos y se buscan las partidas destinadas a la ciudad de A Coruña y su comarca, se encuentran muy pocas sorpresas. Algo más de siete millones para seguir con el desarrollo del plan director del Complejo Hospitalario Universitario, tres millones para las obras de la Fábrica de Tabacos, futura sede de la Audiencia Provincial, y poco más. En el área metropolitana, la inversión de la Xunta se circunscribe a dos nuevos centros de salud, a las partidas para nuevos colegios y la polémica depuradora de Gandarío. Desde el Gobierno gallego se insiste en que estos presupuestos son los del gasto social y ojalá que así sea, puesto que está claro que para infraestructuras todavía no hay dinero. Habrá que esperar para ver si al menos las cantidades comprometidas (unos 24 millones de euros) terminan por ejecutarse o si, por el contrario, como viene siendo habitual siempre que se trata de inversiones de una administración, buena parte termina quedándose en la caja por no acometerse las obras.

Las cuentas de la Xunta se vuelcan con las provincias de Lugo y Ourense. Así, cada lucense recibirá unos 732 euros, frente a los 673 que le corresponden a cada ourensano, los 401 por coruñés y los 396 para cada habitante de Pontevedra. Es de suponer que se busca equilibrar y fortalecer a las comunidades más desfavorecidas. Sin embargo, si se echa mano de los presupuestos y se buscan las partidas destinadas a la ciudad de A Coruña y su comarca, se encuentran muy pocas sorpresas. Algo más de siete millones para seguir con el desarrollo del plan director del Complejo Hospitalario Universitario, tres millones para las obras de la Fábrica de Tabacos, futura sede de la Audiencia Provincial, y poco más. En el área metropolitana, la inversión de la Xunta se circunscribe a dos nuevos centros de salud, a las partidas para nuevos colegios y la polémica depuradora de Gandarío. Desde el Gobierno gallego se insiste en que estos presupuestos son los del gasto social y ojalá que así sea, puesto que está claro que para infraestructuras todavía no hay dinero. Habrá que esperar para ver si al menos las cantidades comprometidas (unos 24 millones de euros) terminan por ejecutarse o si, por el contrario, como viene siendo habitual siempre que se trata de inversiones de una administración, buena parte termina quedándose en la caja por no acometerse las obras.

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