viernes 27/11/20

AUTONOMÍAS Y “AUTONOSUYAS”

Hubo una vez un señor que llegó a ministro, Clavero Arévalo, que tuvo una ocurrencia proclive al premio Nobel. Fue cuando dijo aquello de “café para todos”. Y el Gobierno tragó: Y surgieron las 17 autonomías, los 17 estados de “andar por casa”. Los 17 gabinetes paralelos. La multiplicación por 17 de los gastos de esta España que tanto nos duele porque no nos gusta. Que Dios no le haya tenido en cuenta al señor Clavero el disparate que fraguó. Se consiguió dilapidar el dinero público y poner en un brete la unidad de España. Pero conviene no olvidar que Adolfo Suárez y Abril Martorell aplaudieron la fórmula de Clavero y con un “¡ancha es Castilla!” le dieron forma.
Y todo sigue igual de mal. Ejemplos: continúan vigentes miles de empresas públicas y oficinas que maldito para lo que sirven, ya que las ocupan militantes de los partidos. Se iba a poner freno a los excesos, pero no se ha suprimido ni una de las indicadas. Cualquiera echa al paro a un militante. Mientras, engordan los gastos autonómicos que es un contento. El exministro Alfonso Osorio acaba de decir: “Rajoy llegó al poder prometiendo una regeneración democrática y no se ve ni por el forro que vaya a hacerse”.
Por su parte, el periodista Pedro J. Ramírez ha escrito: “Rajoy lleva camino de convertirse no en un gobernante al servicio de los ciudadanos, sino en la personificación de una clase política insaciable y de un Estado sobre dimensionado cuyo peso impide el despegue del caldero”
Y los que han dicho lo que antecede no son precisamente unos indocumentados como parece serlo algún ministro en materia política. Se ha dicho ya que lo que acontece en España no es una democracia, sino una oligarquía mandada por los gabinetes de los partidos. Anson ha dicho que en honor de Rajoy queman incienso todos los días Soraya y María Dolores agitando el botafumeiro de Moncloa.
Evidentemente, algo de esto hay, con la salvedad de que doña Soraya  y doña María Dolores de Cospedal no se pueden ver ni en pintura y algunas reuniones partidarias semejan jaulas de grillos.

Comentarios