La verdad salió un poco cara de más

GRIÑÓN es un pueblo de Madrid con marqués, un noble a quien le da por embotellar vino y aceite y ponerlos en el mercado. Tiene también un habitante que es mil euros más pobre. Esa es la cantidad con la que tendrá que indemnizar al exalcalde José Ramón Navarro Blanco por los daños morales que le causó al llamarle “defraudador” y “chorizo”. El condenado, concejal independiente, usó esas palabras después de que Navarro reconociese en un pleno que la sede del PP tenía luz gracias a un enganche ilegal. Por cierto, el exregidor se ha hecho un asiduo de los juzgados por las hazañas de su mandato.