miércoles 28/10/20

Una pena ejemplar para un delito muy cruel

veinte años de prisión son muchos. Más incluso que los que se impusieron a algunos de los golpistas catalanes por su intento de asonada. Y sin embargo, en este caso no parecen demasiados. Esa es la pena que el fiscal pide para un conductor kamikaze que causó una muerte en Madrid circulando en sentido contrario. Con su acción provocó el fallecimiento del único ocupante del vehículo contra el que colisionó frontalmente. Circulaba a cerca de 140 kilómetros por hora e iba dando ráfagas de luces para que los conductores se apartaran, pero él, en ningún momento, hizo ninguna maniobra para evitar la colisión mortal. Vamos, que al final, parece que los 20 años de prisión tampoco son demasiados.

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