• Viernes, 19 de Octubre de 2018

Los quisquillosos del FMI

Para unos es una especie de Pepito Grillo, encargado de poner los puntos sobre las íes ante los excesos de los gobiernos manirrotos. Para el resto, se trata de unos aguafiestas dispuestos a cargarse cualquier alegría presupuestaria que de un respiro a los ciudadanos. Y, para todos, son los que siempre tienen que decir la última palabra en todo lo que atañe a la economía de los países. La realidad es que al Fondo Monetario Internacional no le ha gustado nada el anuncio de la subida del salario mínimo en España, el problema es que, habitualmente, al FMI que dirige Christine Lagarde no le gusta nada de nada.