El derecho a tocar solo cuando a uno le pete

LA alcaldesa de Lugo, la socialista Lara Méndez, pupila favorita de José Ramón “O Garañón” Gómez Besteiro, lo hace tan mal, tan mal, que por su ciudad nadie entiende cómo no se ha pasado aún a la Marea de la Muralla. Empeño no se le puede negar, pues ella se entrega hasta la extenuación para que la xente do común la acoja en su seno. El último paso para convertirse en una tránsfuga lo ha dado incluso con ritmo, el que marca la banda de música municipal, que de la armonía ha pasado a la anarquía. La oposición lleva unas semanas metiéndole caña por el desastre en el que ha caído la formación, a cuyos ensayos no van gran parte de sus componentes. La regidora ha restado importancia a esa circunstancia y ha explicado que acudir es una cuestión voluntaria. A Ciudadanos le ha faltado tiempo para calificar de inaudito, y con toda la razón, que Méndez considere normal que un empleado municipal vaya a trabajar únicamente cuando le pete. No hay duda, acabará en la Marea de la Muralla