martes 22/9/20

La capacidad de desmarque de Rivera

ALBERT Rivera, el político antes conocido como Adolfo Suárez, se desmarca. Es lo que aprendió a hacer cuando con su personalidad originaria, la de Suárez, jugaba en los juveniles del Deportivo –del que llegó a ser presidente de honor– y compartía alineación con otro Suárez, Luis,–Luisito, por aquel entonces–, que era precisamente quien daba pases mágicos a sus compañeros que estaban desmarcados. El cambio de personalidad llevó consigo un cambio de colores y los que ahora siente son los del Barcelona y, por supuesto, los de la selección española, a la que jamás llama la Roja, faltaría más. Pero, claro, quien es capaz de cambiar de equipo favorito cómo no va a serlo de romper con su pareja. Primero repudió al PSOE y ahora prepara el terreno para separarse del PP, pidiendo, además, la sustitución de Rajoy. ¡Lo que cambian los tiempos! En su época blanquiazul nunca se le ocurrió entrar bramando en el vestuario para exigir la destitución no ya del presidente del club, sino simplemente la del entrenador. En cambio, el portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, se dedica a darle estopa al PSOE: “Lo único que aglutina a la militancia socialista es el odio al PP”. El voceiro naranja no llegará a presidente de honor del Deportivo –no le une ningún lazo con el club–, pero lleva una carrera meteórica hacia el nombramiento de militante de honor del Partido Popular. Siempre hubo diferencias entre el delantero escurridizo y el defensa leñero. A unos aficionados les gusta uno y a otros, otro. El fútbol es así.

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