En busca de un pacto que parece imposible

ANDAN en el Partido Popular muy afanados todos intentando que el partido no se parta en dos a cuenta de las primarias, que al fin y al cabo, es el regalo envenenado que les dejó Cristina Cifuentes (ya casi nadie se acuerda de ella a estas alturas, qué vaga es la memoria). Y por ello, no es de extrañar que Cospedal y Casado, bueno, sus equipos, estén ya en plenas negociaciones para intentar cerrar un pacto que permita llegar al día de la votación con una lista unitaria. Sin embargo, la tarea no es fácil, sobre todo porque Pablo Casado se siente ganador. Se supone que será el aglutinador de todos aquellos que no pueden ver a Soraya (que por lo que va trascendiendo son una gran multitud). Sin embargo, Casado, sin darse cuenta, puede estar cometiendo el error de vender la piel del oso antes de haberlo cazado. Es evidente que el PP necesita una renovación, pero a lo peor, los compromisarios se quedan con la evolución tranquila que puede aportar Sáenz de Santamaría. Ya lo veremos. FOTO: Soraya y casado, juntos y sonrientes en madrid | aec