El bisturí de la eterna juventud

MARÍA Patiño está empeñada, como su paisana Paula Vázquez, en parecerse cada vez menos a la que salió de Ferrol. Es adicta a las operaciones de cirugía estética y en esta ocasión pasó por el quirófano para someterse a un lifting cervical, que sirve para disimular la papada y eliminar las arrugas en el cuello y en el escote. La cercanía al bisturí la puso tan eufórica que desde la tele quiso contagiar su alegría a la parroquia: “Antes de venir he ido a comprar algo y me han pedido el DNI porque creían que era menor de edad. Estoy fascinada”. A lo mejor había ido a comprar el cupón de la ONCE y al vendedor le pareció que tenía voz de niña. FOTO: maría patiño | clínicas diego león